“Felices los que tienen espíritu de pobre porque de ellos es el reino de los cielos”
(Mateo 5: 3)
Lecturas:
Sofonías 2: 3 y 3: 12: 13
Salmo 145
1 Corintios 1: 26-31
Mateo 5: 1-12
En la enseñanza y práctica de Jesús sobre el Reino de Dios tienen lugar prioritario los pobres, los desposeídos de poder, los trabajadores de la paz y la reconciliación, los que dedican su vida a la justicia, los que no se comprometen con el vano honor del mundo, los humildes, los que no entregan su libertad a los que dominan con violencia e injusticia. Están los pobres por situación, desposeídos por el sistema económico-político que crea seres humanos descartados, según la expresión fuerte del Papa Francisco, los vulnerables, los marginados, y también están los pobres por opción, los que reciben del Espíritu el don de la libertad para no atarse a las condiciones humanas de riqueza y poderío, descubriendo que en ese modo de vida “ligero de equipaje” hay una elocuencia evangélica que identifica plenamente a quien la vive con el Señor Jesús. Es el espíritu de las bienaventuranzas, contenido del evangelio que se nos propone para este domingo, los criterios fundamentales de realización y felicidad que son indispensables para quien decida vivir según el Evangelio. 1 Jesús y su ministerio son acontecimiento de esperanza para todos los excluídos y descartados, elemento no negociable en el camino cristiano: “Busquen al Señor los humildes, que cumplen sus mandamientos; busquen la justicia, busquen la moderación, quizá puedan ocultarse el día de la ira del Señor. Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que confiará en el nombre del Señor”. 2
Se traza también el perfil ideal de un ser humano que ofrece su vida en totalidad a Dios y al prójimo, como Jesús: “Hermanos, fíjense a quienes llamó Dios. Entre ustedes hay pocos hombres cultos según la manera común de pensar; pocos hombres poderosos o que vienen de familias famosas. Bien se puede decir que Dios ha elegido lo que el mundo tiene por necio, con el fin de avergonzar a los sabios; y ha escogido lo que el mundo tiene por| débil, para avergonzar a los fuertes. Dios ha elegido a la gente común y despreciada; ha elegido a lo que es nada para rebajar a lo que es, y así ya nadie se podrá alabar a sí mismo delante de Dios”. 3 El ser humano que surge de Jesús es sobrio, fraternal, solidario, servicial, comunitario, siempre atento a no permitir que el mal espíritu lo seduzca hacia la soberbia y prepotencia. Y, comenzando el año, tiene máximo interés que se nos proponga en la Palabra el tipo ideal de hombre-mujer que surge del proyecto de Jesús, magnífica inspiración para quienes, recibido el don, lo recibimos para modelar nuestra humanidad con la suya. 4
En coherencia con todo lo anterior, los evangelios proponen, cada uno con su énfasis propio, la condición divina de Jesús, su realidad de Hijo de Dios, que se articula con su humanidad y con su ministerio profético. 5 Propongámonos este encuentro con el que es verdadero Dios y verdadero hombre, Jesús, el Cristo. Siguiendo la pedagogía progresiva del año litúrgico situémonos ante él, ante sus prioridades y programa, para avanzar progresivamente en lo que el nuevo ciclo nos propone sobre él. En este ciclo A nos acompaña principalmente el evangelio de Mateo, en las lecturas que la Iglesia propone para cada domingo, 6 relato evangélico que fue escrito para judíos convertidos a la fe cristiana. Por esta razón, el autor se esfuerza en establecer la diferencia cualitativa entre la lógica religiosa del judaísmo de ese tiempo y la novedad que acontece en Jesús.
Mateo nos llega con el muy conocido comienzo de las Bienaventuranzas: “Felices los que tienen espíritu de pobre porque de ellos es el reino de los cielos; Felices los que lloran, porque recibirán consuelo; Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia; Felices los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán saciados; Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia; Felices los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios; Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios; Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. 7
En esta profecía él revela el rostro de misericordia y compasión , esencia de la personalidad del Padre Dios, revela así mismo el valor del ser humano y de la vida, y deja claro que en su humanidad se manifiesta la divinidad, con su condición salvadora y liberadora, promesa de divinización para todo ser humano. Particularmente se fija en quienes viven contraculturalmente, negando la primacía del poder, del dinero, afirmando el sentido liberador de la pobreza y de la austeridad, del servicio, del trabajo denodado por la paz y la justicia.8 El ministerio jesuánico consiste en restablecer la pasión de vivir en amor y en libertad, transformar el corazón humano, hacer posible que descubra a Dios Padre, como el experto en hacerlo nuevo todo. La voluntad de Dios es la felicidad del ser humano,9 de esto tiene Jesús total claridad y a eso entrega su vida, se refiere siempre al Padre y lo traduce en la donación de sí mismo al prójimo abatido por la infelicidad y la injusticia. En Jesús esa esperanza se vuelve realidad, historia, posibilidad, alternativa de vida para muchos. Es tarea de la Iglesia significar con eficacia el ministerio de Jesús y hacerlo vigente en cada momento de la historia, su misión es transmitir a todos el Evangelio original de Jesús, que tiene en las Bienaventuranzas su programa y sus valores fundamentales.
Las bienaventuranzas sorprenden gratamente a los desencantados y sufrientes, y alienta a quienes viven a contracorriente del egoísmo mundano. Ellas condensan el modo de ser de Jesús y presentan nítidamente su proyecto. Con claridad nos pone en términos de tesis y antítesis:
Contra riquezas, pobreza y vida austera
Contra poder, servicio y solidaridad
Contra violencia y dominación, paz y justicia
Contra el éxito individualista, comunidad y vida fraterna
Contra el ego, el nosotros
Contra el desprecio a los pobres, la afirmación de su dignidad
Contra el desorden establecido, “otro mundo posible desde Jesús”
Contra la intransigencia y la venganza, el perdón y la misericordia
Contra el engaño y la mentira, la pasión por la verdad
Contra la sociedad de consumo y el derroche, la mesa compartida10
Contra la cultura del facilismo y la superficialidad, la densidad humana y divina a la que nos invita el Padre
Contra arrogancia, humildad
Contra la competencia egoísta, comunión y participación
Contra el dominio del materialismo egoísta, vida en el Espíritu11
La comunidad cristiana que asume el estilo de vida que proponen las Bienaventuranzas choca con la sociedad que vive de otra manera, con las tesis del egoísmo institucionalizado que se traducen en las prácticas cotidianas de muchas personas. La comunidad discipular que surge del espíritu de Jesús se convierte en anuncio y denuncia para la sociedad. Por eso, cabe preguntarse si el cristianismo y la Iglesia son una religión socialmente acomodada, que no vive en perspectiva profética, o si ella asume, como el Señor, la contradicción ante esta escala de valores individualistas y desentendidos de la trascendencia hacia Dios y hacia el prójimo. El auténtico testimonio cristiano, su quehacer, su espiritualidad, deben minar los cimientos sobre los que se edifica la sociedad injusta. Por esto, no son de extrañar la cantidad y calidad de las persecuciones, los conflictos, vividos siempre por muchos cristianos y comunidades de fe. En medio de las hostilidades, los cristianos están llamados a la entereza, a la solidez que afronta la adversidad. La alegre certeza de Dios es fuente de coraje y esperanza. Tales son las implicaciones del discipulado cristiano. 12
Todo el ser y quehacer de la Iglesia debe estar en función de este carácter, hacer palpable el reino de Dios y su justicia, significar con eficacia sacramental al Señor Jesucristo, acoger a todos los seres humanos, ser una Iglesia en salida , ejercer una luminosidad que dé esperanza y garantía a la humanidad, no imponer disciplinas ni dogmas con autoridad vertical, ser comunidad que hace evidente la fraternidad de los hijos de Dios, convertirse siempre, ser casa de todos, ser luz en la oscuridad, como Jesús.
Frente a los criterios de éxito que propone el mundo de la injusticia , Jesús proclama ocho veces en dónde se encuentra la genuina felicidad. Esta se halla en la configuración de individuos, comunidades, sociedades, donde los valores de justicia, convivencia, solidaridad, comunión, servicio, determinen la relación entre las personas: “El resto de Israel no cometerá injusticias ni hablará falsamente; y no se encontrarán en su boca palabras engañosas”. 13 La sociedad de la injusticia ofrece felicidad barata a costa de la infelicidad de la mayoría, empobreciendo, negando derechos, excluyendo, oprimiendo, instrumentalizando. En abierta y evangélica contradicción, la propuesta de Jesús trabaja para eliminar todo tipo de opresión, haciendo del ser humano libre un feliz anticipo de la consumación futura en la plenitud de Dios.
En el primer documento oficial de su magisterio, el Papa León XIV nos dice, siguiendo esta lógica de las bienaventuranzas: “Y nos hace mucho bien descubrir que aquella escena del buen samaritano se repite también hoy. Recordemos esa situación de nuestros días: “Cuando encuentro una persona durmiendo a la intemperie, en una noche fría, puedo sentir que ese bulto es un imprevisto que me interrumpe, un delincuente ocioso, un estorbo en mi camino, un aguijón molesto para mi conciencia, un problema que deben resolver los políticos, y quizá hasta una basura que ensucia el espacio público. O puedo reaccionar desde la fe y la caridad, y reconocer en él a un ser humano con mi misma dignidad, a una creatura infinitamente amada por el Padre, a una imagen de Dios, a un hermano redimido por Jesucristo. Eso es ser cristianos! O acaso puede entenderse la santidad al margen de este reconocimiento vivo de la dignidad de todo ser humano? Qué hizo el buen samaritano? “ 14
Antonio José Sarmiento Nova, SJ
1PAPA LEON XIV. Exhortación Apostólica Dilexi Te sobre el amor hacia los pobres. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2025. SOBRINO, Jon. Fuera de los pobres no hay salvación. UCA Editores. Universidad Centroamericana José Simón Cañas. San Salvador, 2009. VITORIA CORMENZANA, Francisco Javier. En las víctimas Dios está reconciliando el mundo. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2020. MORENO REJÓN, Francisco. Teología moral desde los pobres. La moral en la reflexión teológica desde América Latina. Perpetuo Socorro. Madrid, 1986. GUTIERREZ MERINO, Gustavo. La fuerza histórica de los pobres. Centro de Estudios y Publicaciones CEP. Lima, 1982.
2 Sofonías 2: 3
3 1 Corintios 1: 26-29
4 MARTÍNEZ DÍEZ, Felicísimo. Creer en el ser humano, vivir humanamente. Verbo Divino. Estella, 2019. SCHYLLEEBECKX, Edward. Los hombres, relato de Dios. Sígueme. Salamanca, 1995. GONZALEZ FAUS, José Ignacio. Plenitud humana. Sal Terrae. Santander, 2022; Llegar a ser lo que somos: hermanos. Sal Terrae. Santander, 2023.
5 GONZÁLEZ DE CARDEDAL, Olegario. Cristología. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1999. KASPER, Walter. Jesús, el Cristo. Sígueme. Salamanca, 1989. URÍBARRI BILBAO, Gabino. El Hijo se hizo carne. Sígueme. Salamanca, 2021.
6 HERAS OLIVER, Gloria. Jesús según San Mateo: análisis narrativo del primer evangelio. Universidad de Navarra. Pamplona, 1998. PIKAZA, Xabier. Evangelio de Mateo: de Jesús a la Iglesia. Verbo Divino. Estella, 2016. RAMÍREZ FUEYO, Francisco. El Sermón del Monte y la Ley en Mateo. Aula de Teología de la Universidad de Cantabria. Santander, 30 de octubre de 2007. LEVORATTI, Armando J. Mateo. En Comentario Bíblico Latinoamericano Nuevo Testamento, volumen 2; páginas 277-400. Verbo Divino. Estella, 2007. LUZ, Ulrich. El Evangelio según San Mateo. Sígueme. Salamanca, 2005 (4 volúmenes).
7 Mateo 5: 3-10
8 GONZÁLEZ-CARVAJAL, Luis. Las bienaventuranzas, una contracultura que humaniza. Sal Terrae. Santander, 2013. STOTT, John. El Sermón del Monte: contracultura cristiana. Certeza. Buenos Aires, 1998. LOHFINK, Gerhard. El Sermón de la Montaña, para quien? Herder. Barcelona, 1989. ARANGUREN PERAZA, Gilberto. Las Bienaventuranzas y la noción de la enseñanza moral de felicidad. En Paradigma volumen 40 número 2. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Maracay, diciembre 2019. DUMAIS, M. El Sermón de la Montaña. Verbo Divino. Estella, 1998. LAMBERT, Bernard. Las Bienaventuranzas y la cultura hoy. Sígueme. Salamanca, 1998.
9 CASTILLO, José María. Dios y nuestra felicidad. Desclée de Brower. Bilbao, 2002. AGUIRRE MONASTERIO, Rafael . La mesa compartida: estudios sobre el Evangelio desde las ciencias sociales. Sal Terrae. Santander, 1994. THEOBALD, Cristoph. El estilo de la vida cristiana. Sígueme. Salamanca, 2016; El cristianismo como estilo: pensar una pluralidad de maneras de vivir. En https://www.repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/8511/1/cristianismo-como-estilo-pensar-pluralidad.pdf
10 CASTILLO, José María. La ética de Cristo. Desclée de Brower. Bilbao, 2017. GONZÁLEZ FAUS, José Ignacio. Otro mundo es posible desde Jesús. Sal Terrae. Santander, 2010; El rostro humano de Dios: de la revolución de Jesús a la divinidad de Jesús. Sal Terrae. Santander, 2008. PÉREZ ANDREO, Bernardo. La revolución de Jesús: el proyecto del Reino de Dios. PPC. Madrid, 2018. THEISSEN, Gerd. El movimiento de Jesús: historia social de una revolución de los valores. Sígueme. Salamanca, 2005.
11 VILA PORRAS, Carolina. Ser cristiano hoy a partir de la práctica de las Bienaventuranzas. En Cuestiones Teológicas volumen 41 número 95, enero-junio-2014, páginas 167-190. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, 2014. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. Ver III Parte La vida en Cristo Primera sección La Vocación del hombre: la vida en el Espíritu. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano. 1990. VENTURA, María Cristina. Bienaventuranzas y globalización: dos proyectos contrapuestos. Una reflexión a partir de Mateo 5: 3-11. En Pasos segunda época número 126, páginas 24-28. Departamento Ecuménico de Investigaciones. San José de Costa Rica, julio-agosto 2006.
12 GONZÁLEZ, Justo L. Teología liberadora: enfoque desde la opresión en una tierra extraña. Kairós. Barcelona, 2020. VITORIA CORMENZANA, Francisco Javier. Honrados con lo real y cantores de esperanza. Lectura creyente de los procesos de exclusión. En https://www.dominicasanunciata.org/wp-content/uploads/2016/06/wdomi_pdf_4804-6dT5zTXshy3ZIVNL.pdf GALILEA, Segundo. Vivir el Evangelio en tierra extraña. Indo American Press Service. Bogotá, 1976. AGUIRRE MONASTERIO, Rafael. La persecución en el cristianismo primitivo. En https://www.redicces.org.sv/jsoui/bitstream/10972/1245/1/RLT-1996-037-B.pdf PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIALOGO INTERRELIGIOSO. El testimonio cristiano en un mundo multirreligioso: recomendaciones de conducta. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2011.
13 Sofonías 3: 13.
14 PAPA LEON XIV. Exhortación Apostólica Dilexi Te sobre el amor hacia los pobres, número 106. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2025.