domingo, 15 de febrero de 2026

COMUNITAS MATUTINA 15 DE FEBRERO 2026 DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

 

Delante de ti tienes fuego y agua; escoge lo que quieras. Delante de cada uno están la vida y la muerte, y cada uno recibirá lo que elija”

(Eclesiástico 15: 16-17)



Lecturas:

  1. Eclesiástico 15: 14 – 20

  2. Salmo 118: 1-5;17-18 y 33-34

  3. 1 Corintios 2: 6 – 10

  4. Mateo 5: 17 – 37



Un elemento que identifica claramente nuestro tiempo es la búsqueda afanosa del ser humano en pos de su libertad, la afirma a tiempo y a destiempo, las grandes expresiones de la cultura se hacen voceras de ese propósito, en muchos casos es radical este deseo total de autonomía. Ser libres, tomar las riendas de la vida, de la historia, no permitir “intervenciones” esclavizantes, trabajar con denuedo para liberarse de toda tutela. Es plenamente legítimo este deseo, nos identificamos ciento por ciento con el mismo.1 Pero también es preciso advertir que en esta apasionante tarea liberadora se esconden falacias, estudiadas a fondo por las ciencias humanas, particularmente el psicoanálisis, cuando se detectan “miedos a la libertad”, creación de nuevos sometimientos disfrazados de libre albedrío, como los que analiza con hondo sentido crítico Erich Fromm en un libro que así se titula.2

Concretamente nos referimos a las “esclavitudes” de la humanidad “libre” de los siglos XX y XXI: la sociedad de consumo, la fascinación por la lógica del mercado, la idolatría de la capacidad adquisitiva, la multitud de paraísos artificiales creados por el temor a las responsabilidades que trae la libertad, los fundamentalismos ideológicos, políticos, religiosos, la absolutización de ciertos liderazgos, los sometimientos emocionales, los hombres y mujeres “usados” de modo esclavista,. Muchos seres humanos son esclavos en la gran era de la liberación.3 Los sistemas totalitarios del siglo XX – nazismo, comunismo, dictaduras militares y regímenes de seguridad nacional en América Latina y en Africa , las ahora sofisticadas “tiranías democráticas” con los “ciudadanos” que los aplauden y respaldan, son también lenguaje elocuente del miedo a la libertad. Y qué decir de las evasiones de la realidad en el mundo de las sustancias psicoactivas y el llamado “retorno de lo religioso” con sus sectas y grupos cerrados que se apoderan de mentes y conciencias , en patético ejercicio de colonización mental y emocional.

Ser libre es un reto de primera magnitud para el ser humano adulto, demanda un ejercicio permanente de discernimiento, de ponderación responsable de todas las alternativas que presenta la vida, examen cuidadoso sobre la base de una gran seriedad existencial, siempre alerta para despejar la tentación del sometimiento. De modo especial llamamos la atención sobre la pérdida de libertad cuando la experiencia religiosa se malentiende y se convierte en dictadura de la conciencia con el trasfondo de un Dios autoritario que no admite intentos de autonomía. Son muchos los análisis del hecho y de las creencias religiosas, también las posturas de numerosos seres humanos, con abierta confrontación a las instituciones religiosas, a las imágenes de Dios, y a las consecuencias prácticas de esto, desde la afirmación de la libertad. Unos optan por abandonar la fe – ateísmo – otros someten la misma a rigurosa crítica – agnosticismo – y también muchos acceden a la genuina experiencia del Dios que libera.4

Vamos al rescate del carácter liberador de la fe en Dios y de la experiencia religiosa y espiritual, en el modo como nos ha sido revelada en Jesús de Nazaret. Por eso, humildemente acogemos el pensamiento crítico de aquellos maestros de la sospecha que en la segunda mitad del siglo XIX y en buena parte del XX hicieron severas confrontaciones a la religión y a las religiones.5 Carlos Marx desde la economía política nos habla de la “religión opio del pueblo”, Federico Nietzsche desde la moral propende por una condición humana emancipada de Dios y de superestructuras ideológicas. Sigmund Freud desde el psicoanálisis estudia las profundidades del inconsciente y se refiere a Dios como proyección de frustraciones no resueltas. No les parece que el Espíritu Santo pudo hablar a través de ellos?

Estamos entrando en una zona de alta susceptibilidad, para la Iglesia, para todas las tradiciones religiosas, para la cultura moderna, para todos los humanos, principales implicados en la cuestión. Jesús , en el texto del evangelio de este domingo, nos introduce en el más allá de la ley, en su espíritu, y nos conduce a la relación profunda de la libertad humana frente a Dios, cuestionando en su raíz la configuración legalista del judaísmo de su tiempo y dando una pauta decisiva para sus seguidores en todas las épocas de la historia6: “Y les digo que si la justicia de ustedes no es más grande que la de los maestros de la Ley y de los fariseos, no entrarán en el Reino de los cielos”. 7

El filósofo de la religión, el español Juan Martín Velasco estudia juiciosamente el impacto de la cultura moderna sobre la religión, la explicitación de la razón ilustrada y crítica, la secularización de la sociedad, los movimientos emancipatorios del siglo XX, las luces que brindan las ciencias sociales y humanas en esta perspectiva de autonomía, y ofrece unas líneas de superación del conflicto a partir de una espiritualidad cristiana que sintoniza con las grandes preocupaciones de la modernidad, poniendo a dialogar el espíritu original del Evangelio con tales aspiraciones liberadoras.8

La primera lectura nos sitúa frente a la gran posibilidad de ser libres: “ El te ha puesto delante fuego y agua, alarga tu mano y toma lo que quieras. Qué grande es la sabiduría del Señor, tiene un gran poder y todo lo ve!” 9, con esta escueta afirmación el autor bíblico reconoce el sentido de la libertad, el discernimiento, la postura del hombre ante alternativas que – debidamente ponderadas – le permiten tomar una decisión, en el ejercicio maravilloso de la responsabilidad, y de la capacidad de hacerse a sí mismo.10 En lenguaje clásico es el libre albedrío, tema clave de la filosofía y de la teología porque hace parte esencial de todo ser humano que toma en serio su vida queriendo estructurarla responsablemente, examinando con sentido crítico las alternativas que se le plantean y decidiendo ante ellas el sentido mismo de su existencia, de lo que lo hace plenamente humano.

Por otra parte, la segunda lectura – de la primera carta a los Corintios – nos dice: “Sin embargo, entre los perfectos hablamos de sabiduría, pero no de la sabiduría de este mundo ni de los jefes de este mundo, abocados a la ruina, sino de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida por los jefes de este mundo….” . 11

Nos hemos referido frecuentemente a la colisión que se produce entre lo que Jesús plantea y la manera de ser y de pensar de ciertas mentalidades, influídas por modelos legalistas, religioso-rituales, como las de los sacerdotes del templo de Jerusalén y los maestros de la ley. Jesús entra en abierta contradicción con estos “mapas mentales” porque no ve en ellas posibilidades de libertad , cifran su saber en cumplimientos externos sin conversión al amor de Dios y al amor del prójimo, simplemente observancias, las más de ellas verdaderamente opresoras. De la sabiduría de la cruz propuesta por Pablo es de la que requerimos para poder vivir en una feliz libertad nuestra relación con Dios y nuestra apropiación de lo que entendemos por esa voluntad suya y por ley.

El texto evangélico que se propone para este domingo sigue como continuidad de las bienaventuranzas. El autor está escribiendo para judíos convertidos al cristianismo, por eso su lenguaje y continuas referencias a las tradiciones de Israel, a sus prácticas religiosas. No hace estas alusiones en línea de continuidad con el judaísmo sino en abierta discontinuidad. En Jesús se supera la Ley y se entra en una nueva lógica de relación con Dios y con el prójimo.

La oferta de Jesús es opuesta a la de los fariseos y maestros de la ley, él defiende la actitud ante el espíritu de la ley y no el cumplimiento por sí mismo, desconectado este de Dios y de lo más íntimo del corazón humano, y advierte sobre el conocido peligro del legalismo. La redacción del texto utiliza la contraposición “Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados…..pero yo les digo….” para indicar con esto la radical novedad del espíritu de los mandamientos, que consiste en superar con creces lo que está mandado puntualmente: “Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: no matarás, pues el que mate será reo ante el tribunal. Pues yo les digo que aquel que se encolerice contra su hermano será reo ante el tribunal; el que llame a su hermano imbécil será reo ante el sanedrín; y el que le llame renegado será reo de la Gehenna de fuego”.12

Jesús alude a las exigencias del propio ser, y en esto surge de nuevo la cuestión de la libertad, ser libre pertenece a lo más íntimo de la condición humana, Jesús así lo asume y por eso nos guía por el sendero fino del espíritu que ha de inspirar nuestras conductas y observancias, trascendiendo su materialidad formal e imprimiéndoles un significado liberador y definitivo: “Para ser libres nos ha liberado Cristo”. 13



Antonio José Sarmiento Nova, SJ



1 SERRANO GÓMEZ, Enrique. Modernidad y Libertad. En Estudios Políticos número 26, páginas 9-24. Insituto de Estudios Políticos. Medellín, enero-junio 2005. ARENAS CASTILLO, Camila. El concepto de libertad moderna: una lectura feminista de la promesa inacabada. Trabajo para optar al título de Magister en Filosofía. Universidad de Chile. Santiago de Chile, 2005. MARCUSE, Herbert. El hombre unidimensional. Planeta. Buenos Aires, 1993. NIETZSCHE, Federico. Más allá del bien y del mal. EDAF. Madrid, 1985. FREUD, Sigmund. El malestar en la cultura Alianza Editorial. Madrid, 2010.GONZÁLEZ GAMBOA, Jaime. La encrucijada de la libertad moderna. Tesis para optar al grado de Doctor en Filosofía. Universidad de Chile. Santiago de Chile, 2017. NOAH HARARI, Yuval. De animales a dioses. Debate. Bogotá, 2015.

2 FROMM. Erich. El miedo a la libertad. Paidós Ibérica. Barcelona, 1980; Y seréis como dioses. Paidós Ibérica. Barcelona. 199; La condición humana actual. Paidós. Barcelona, 2009; Psicoanálisis de la sociedad contemporánea. Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1971; El corazón del hombre. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2020.

3 GALÁN, Lola. Los nuevos rostros de la esclavitud. En https://www.fundacionpfizer.org/sites/default/files/01_los_nuevos_rostros_esclavitud.pdf RUIZ PÉREZ, Francisco José. Las idolatrías redivivas. En Proyección número 46, páginas 305-316. Facultad de Teología de Granada. Granada, 1999. NIETZSCHE, Federico. El nuevo ídolo en Así habló Zaratustra. Alianza Editorial. Madrid, 2003; páginas 86-89. RUBIO GIL, Angeles & SAN MARTÍN PASCAL, María Angeles. Subculturas juveniles, identidad, idolatrías y nuevas tendencias. En https://www.injuve.es/sites/default/files/Revista96_11.pdf ARENDT, Hannah. Los orígenes del totalitarismo. Alianza Editorial. Madrid, 2006. BAUDRILLARD, Jean. La sociedad de consumo. Siglo XXI Editores. México D.F., 2002.

4 MARDONES, José María. Matar a nuestros dioses: un Dios para un creyente adulto. PPC. Madrid, 2007; Postmodernidad y cristianismo. Sal Terrae. Santander, 1988; Análisis de la sociedad y fe cristiana. PPC. Madrid, 1995. TORRES QUEIRUGA, Andrés, Fin del cristianismo premoderno. Sal Terrae. Santander, 2000. GARRIDO, Javier. El conflicto con Dios hoy. Sal Terrae. Santander, 2000. ROBINSON, John A.T. Sincero para con Dios. Ariel. Barcelona, 1969. TAMAYO ACOSTA, Juan José. Para comprender la crisis de Dios hoy. Verbo Divino. Estella, 2000.

5 TORRALBA, Francesc. Los maestros de la sospecha. Fragmenta Editorial. Barcelona, 2013. MANRESA, Ferrán. Maestros de la sospecha: críticos de la fe. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2007. RICOEUR, Paul. Freud: una interpretación de la cultura. Siglo XXI Editores. México D.F., 1999. NIETZSCHE, Federico. El crepúsculo de los ídolos. Alianza Editorial. Madrid, 2001.

6 DUCQUOC, Christian. Jesús, hombre libre. Sígueme. Salamanca, 1976. JUSTO, Emilio L. La libertad de Jesús. Sígueme. Salamanca, 2014. SOBRINO, Jon . Jesucristo Liberador. Trotta. Madrid, 1991. COSTADOAT, Jorge. Cristo liberador, mediador absoluto del Reino de Dios. En Teología y Vida volumen XLIX, páginas 97-113.Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile, 2008. LOIS FERNÁNDEZ, Julio. Jesús de Nazaret, el Cristo liberador. HOAC. Madrid, 1995.

7 Mateo 5: 20.

8 MARTIN VELASCO, Juan. El malestar religioso de nuestra cultura. Paulinas. Madrid, 1993; La experiencia cristiana de Dios. Trotta. Madrid, 1995; El encuentro con Dios. Caparrós Editores. Madrid, 1997. DUQUE, Joao. Manuel. El Dios ocultado. Sígueme. Salamanca, 2017. JOHNSON, Elizabeth A. La búsqueda del Dios vivo: trazar las fronteras de la teología de Dios. Sal Terrae. Santander, 2008.CABADA CASTRO, Manuel. El Dios que da qué pensar: acceso filosófico antropológico a la divinidad. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1999.

9 Eclesiástico 15: 16-18

10 CASTILLO, José María. El discernimiento cristiano: por una conciencia crítica. Sígueme. Salamanca, 2001. LÓPEZ CORDERO, Martha Lucía. El discernimiento como educación responsable de la libertad desde las categorías de libertad, pecado y gracia. Propuesta teológica a partir de La Vida es Sueño de Pedro Calderón de la Barca. Trabajo de grado para optar al título de Magister en Teología. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 2009. CATALÁ, Toni. Discernimiento y vida cotidiana. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2012. MIFSUD, Tony .El discernimiento: de la espiritualidad a la ética. En Cuestiones Teológicas volumen 47 número 108, páginas 134-154. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, julio-diciembre 2020. RUIZ JURADO, Manuel. El discernimiento espiritual: teología, historia, práctica. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 2002.

11 1 Corintios 2: 6-7

12 Mateo 5: 21-22

13 Gálatas 5: 1

domingo, 8 de febrero de 2026

COMUNITAS MATUTINA DOMINGO 8 DE FEBRERO 2026 DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

 

Por eso, que la luz de ustedes brille ante los hombres , para que ellos vean sus buenas obras y den gloria al Padre de ustedes que está en los cielos”

(Mateo 5: 16)



Lecturas:

  1. Isaías 58: 7-10

  2. Salmo 111: 4-9

  3. 1 Corintios 2: 1-5

  4. Mateo 5: 13 – 16

Es de todos sabido el carácter esencial de la coherencia ética que se pide a cada ser humano como lenguaje de fidelidad a su conciencia,1 a Dios, si es creyente, a la misma humanidad, a las convicciones fundamentales que dan sustento a su existencia, como dice con honda sabiduría el salmo 111: “Se yergue, como luz para los buenos, el que es justo, clemente y compasivo. Tiene piedad y ayuda al hombre bueno, y lleva sus negocios en conciencia. El justo no vacila ni un momento, su recuerdo por siempre durará; no teme los rumores alarmantes, su corazón confía en el Señor. El hace caridad y da a los pobres; su honradez permanece para siempre, levantará su frente con honor”. 2 El ser humano que es fiel a su conciencia es luz para el mundo, en la seriedad de su opción fundamental, y en la forma concreta como esta estructura todas sus opciones particulares, su estilo de vida, su relación con las demás personas, su trabajo, su servicio a la sociedad, la pertenencia a su comunidad de fe, su modo de estar en el mundo. 3 Quien vive en ética, justicia y rectitud, contribuye a la dignificación de la humanidad.

Pero también hay que mirar el reverso de la moneda, la decadencia moral, la corrupción, el vacío ético, el relativismo a ultranza, todas las conductas que desdicen de esa dignidad inherente a lo humano. Son tantas las narrativas en este sentido, la precariedad de muchas gentes, su incapacidad para el respeto, su decidida voluntad de maltratar al prójimo, sus estratagemas para evadir la responsabilidad, sus muchos procederes ajenos a la vocación de fidelidad a la que nos llaman Dios y la vida. Este tipo de personas no son luz para el mundo, 4 no son salvación para nadie, traen degradación, muerte, decadencia, oscuridad, frustración de todo proyecto de autenticidad.

El evangelio de este domingo, inscrito en el espíritu de las Bienaventuranzas, nos invita a una existencia luminosa e inspiradora: “Ustedes son luz para el mundo. No se puede esconder una ciudad edificada sobre un cerro. No se enciende una lámpara para ocultarla, sino para ponerla en un candelero, a fin de que alumbre a todos los de la casa. Por eso, que la luz de ustedes brille ante los hombres, para que ellos vean sus buenas obras y den gloria al Padre de ustedes que está en los cielos”. 5 Jesús nos llama a ser significativos para la humanidad, salvíficamente signicativos.

Qué es , en definitiva, lo que salva y da sentido pleno al ser humano? Pregunta que se formula con gran simpleza pero que esconde el deseo más profundo que alienta en nosotros, el que moviliza todo nuestro proyecto vital. A esta cuestión responden los múltiples esfuerzos de la filosofía, las tradiciones religiosas, los núcleos de valores de las comunidades y grupos sociales, las configuraciones culturales, los desarrollos de la ciencia, el reconocimiento de la dignidad humana, la organización institucional y jurídica, la capacidad humana de amar, de entregar la vida a un ideal totalizante, y tantas manifestaciones del hombre en busca de un significado cabal para su existencia.

Muchas de estas realizaciones son atinadas y logran dar un sustento humanista, espiritual, a quienes las viven, constituyéndose como genuinos arraigos de trascendencia, de felicidad, de plenitud, de armonía y coherencia, también otras resultan insuficientes, unas porque sucumben a la tentación de la arrogancia , o porque se consideran la medida plena de todo lo que las personas pueden hacer en esta materia, o porque se constituyen en penosos escenarios de dominación y tiranía de unos humanos para otros, revistiendo en unos casos modalidades sofisticadas, y en otros vulgar atropello y depredación.

El fallecido pensador polaco Zygmunt Bauman 6 en su libro “Vidas desperdiciadas: la modernidad y sus parias”, aborda la gravísima problemática de lo que él llama “residuos humanos”, consecuencia de cierto tipo de globalización brutalmente desigual, del desequilibrio siempre creciente entre naciones ricas y naciones pobres. La presente reflexión aprecia profundamente todo lo que la humanidad hace para obtener su plenitud y su realización,7 y reconoce con optimismo tales tareas, pero al mismo tiempo se sitúa en postura crítica para encontrar las señales de oscuridad, de injusticia, de desazón, de ruptura de la esperanza y del significado trascendente de la existencia. Repetido: el buen ser humano salva a sus semejantes!!

Y, para no prolongarnos en un análisis excesivo de la cuestión, proponemos lo que señala Pablo en la segunda lectura de este domingo, a ver qué retos nos plantea, en la clave de lo que venimos analizando: “Yo mismo, hermanos, cuando fui donde ustedes a anunciarles el misterio de Dios, no confié mi mensaje al prestigio de la palabra o de la sabiduría, pues sólo quería manifestarles mi saber acerca de Jesucristo, y además crucificado” .8

Tantas personas generan su propia oscuridad porque han dado la espalda al carácter fundamental del amor, de la compasión, de la solidaridad, del reconocimiento comprometido del prójimo y han desacralizado el misterio de la vida. Pablo en sus palabras está hablando de una sabiduría superior, que no es de razonamientos humanos, y deposita la raíz de la misma en Jesucristo crucificado, realidad que a los ojos de cierta lógica es total insensatez . Si exploramos en el significado de estas palabras nos vamos a encontrar con el Dios que se vacía de sí mismo para darse todo al hombre en términos de salvación y de liberación, Dios que se encarna en el aspecto dramático de nuestra realidad, el sufrimiento, el mal, la injusticia, la muerte, asumiéndola para salvarla. 9

Nos damos cuenta del alcance de esta definitiva inserción de Dios a través de Jesús? Captamos la novedad sustancial que en él se nos ofrece? La manera como vivimos actualmente significa algo para otros en términos de consistencia ética y espiritual?

Lo que destaca en el Señor Crucificado es su lenguaje contundente de amor y de incondicional solidaridad con el género humano, susceptible este último de sucumbir en su ambigüedad y, en consecuencia, necesitado de salvación. Esto es lo que ilumina y da sabor a la nueva condición humana que surge de la implicación de Dios en nuestra historia: “Ustedes son la sal de la tierra. Y si la sal se vuelve desabrida, con qué se le puede devolver el sabor? Ya no sirve para nada sino para echarla a la basura o para que la pise la gente”. 10

El gran indicador para valorar al ser humano no reside en su disposición para el progreso material, sino en su apertura al amor definitivo, en su actitud de trascendencia, en su capacidad para construír un mundo incluyente, solidario, justo. Esto, que desde luego no es patrimonio exclusivo del cristianismo, sí hace parte de los elementos normativos del proyecto de Jesús, y al asumirlos nos juntamos con hombres y mujeres de buena voluntad para construír un mundo que refleje la trascendencia de Dios desde la amorosa sabiduría de la cruz.

La experiencia del apóstol Pablo es una proclamación constante de la sabiduría de la cruz, que desafía la vanidad de todos los poderes y poderosos del mundo, que pone en crisis los títulos humanos de soberbia y autosuficiencia, y nos indica contundentemente que es la lógica del amor la que salva e ilumina a la humanidad: “Me presenté débil, iba inquieto y con mucho temor, de manera que no tenía el lenguaje ni los discursos de los que saben hablar y conquistar a sus oyentes. Pero sí, se manifestó el Espíritu con su poder , para que ustedes creyeran, no ya por la sabiduría de un hombre, sino por la sabiduría de Dios”. 11

Las dos miniparábolas que trae hoy el texto de Mateo – la de la sal, la de la luz - puestas inmediatamente después de las bienaventuranzas, 12 son una referencia directa a la misión de los seguidores de Jesús.13 No estamos en el mundo para establecer una estructura religiosa en el sentido tradicional del término, similar a la de los fariseos y maestros de la ley, sino para comunicar la Buena Noticia que proviene de Dios, oferta misericordiosa para todos, primeramente para los desheredados y condenados, con el fin de alentar a una vida digna y esperanzada. Esto es anunciar una gratuidad desbordante, que supera desmedidamente lo puntual y se convierte en el clima permanente de ser humanos en este camino propuesto por Jesús.

El profeta Isaías nos indica en qué consisten esa sal y esa luz: “Compartirás tu pan con el hambriento, los pobres sin techo entrarán a tu casa, vestirás al que veas desnudo y no volverás la espalda a tu hermano. Entonces tu luz surgirá como la aurora y tus heridas sanarán rápidamente. Tu recto obrar marchará delante de ti y la Gloria de Yavé te seguirá por detrás”. 14



Antonio José Sarmiento Nova SJ



1 GIL HELLÍN, Francisco. La fidelidad a la conciencia, garantía de convergencia. En https://www.dadun.unav.edu./bitstream/1071/5888/1/FRANCISCO%20GIL%20HELLIN.pdf BRUGUÉS, Jean Louis. La conciencia: Dios habla al corazón del hombre. En Teología y Vida volumen 56 número 2, páginas 383-394. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile, 2014. MORALES, José. Una visión cristiana de la conciencia. En https://www.core.ac.uk/download/pdf/83564156.pdf DE CELAYA, Ignacio. La sindéresis, principio de rectitud moral. En https://www.core.ac.uk/download/83558235.pdf VIDAL, Marciano. Para conocer la ética cristiana. Verbo Divino. Estella, 1989; Moral de Actitudes (3 volúmenes). Perpetuo Socorro. Madrid, 1990. VARGAS VARGAS, Jorge Eduardo. Formación de la conciencia moral: referentes conceptuales. En Educación y Desarrollo Social volumen 3 número 1, páginas 108-128. Universidad Militar Nueva Granada. Bogotá, enero-junio 2009.

2 Salmo 111: 4-9

3 RAWLS, John. Teoría de la Justicia. Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 2006. CAMPS, Victoria & GINER, Salvador. Manual de Civismo. Ariel. Barcelona, 1998. MARTÍNEZ NAVARRO, E. Etica para el desarrollo de los pueblos. Trotta. Madrid, 2000. GARCÍA, Dora Elvira & TRASLOSHEROS, Jorge (Coordinadores) Etica, persona y sociedad: una ética para la vida. Porrúa-Tecnológico de Monterrey. México, D.F., 2007. MARINA, José Antonio. Etica para náufragos. Anagrama. Madrid, 1999.

4 BERTHIN SILES, Gerardo. El ser humano, la corrupción y la política. En https://www.scielo.org.bo/pdf/rcc/n5/a16.pdf MIRANZO DÍAZ, Javier. Causas y efectos de la corrupción en las sociedades democráticas. En Revista de la Escuela Jacobea de Posgrado número 14, páginas 1-26. Xalapa México, junio 2018. RODRÍGUEZ GARCÍA, N. y CAPARRÓS, Fabián. La corrupción en un mundo globalizado: análisis interdisciplinar. Ratio Legis. Salamanca, 2004. PARDO MANRIQUE, Román Angel. La corrupción como descomposición de las relaciones constitutivas del ser humano. Una reflexión teológica. En Revista Veritas número 41, páginas 89-115. Pontificio Seminario Mayor San Rafael. Valparaíso, diciembre 2018.

5 Mateo 5: 14-16

6 1925-2017. BAUMAN, Zygmunt. Vidas desperdiciadas: la modernidad y sus parias. Paidós. Barcelona, 2005. CALZADILLA, Ramón. La crisis humana como una crisis en la formación de valores. En Sapiens Revista Universitaria de Investigación volumen 11 número 2, páginas 57-74. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Caracas, julio-diciembre 2010. FERRATER MORA, José . Las crisis humanas. Alianza Editorial. Madrid, 1983. ARENDT, Hannah. La condición humana. Paidós. Barcelona, 1998. VALVERDE, Carlos. Génesis, estructura y crisis de la modernidad. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1996.

7 KRAUSE, C. Ideal de la humanidad para la vida. En https://www.biblioteca.org.ar/libros/89759.pdf LEPP, Ignacio. La existencia auténtica. Carlos Lohlé. Buenos Aires, 1972. MORIN, Edgar. La vía para el futuro de la humanidad. Paidós. Barcelona, 2011. COMISIÓN MUNDIAL SOBRE LA DIMENSIÓN SOCIAL DE LA GLOBALIZACIÓN. Por una globalización justa: crear oportunidades para todos. Organización Internacional del Trabajo OIT. Ginebra, 2004. . KÜNG, Hans. Proyecto de una ética mundial. Trotta. Madrid, 1991; En busca de nuestras huellas: la dimensión espiritual de las religiones del mundo. Debate. Barcelona, 2004. FROMM, Erich. La revolución de la esperanza: hacia una tecnología humanizada. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2000.

8 1 Corintios 2: 1-2

9 STEIN Edith. SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ. Ciencia de la Cruz. Monte Carmelo. Burgos, 2014. ROMÁN MARTÍNEZ, María del Carmen. Confundirá la sabiduría de los sabios: en busca de la sabiduría como criterio de discernimiento paulino. En Proyección número 56, páginas 299-314. Universidad Loyola de Andalucía, Facultad de Teología de Granada. Granada, 2009. MOLTMANN, Jürgen. El Dios Crucificado: la cruz de Cristo como base y crítica de la teología cristiana. Sígueme. Salamanca, 2010. NSENGIMANA NIHIGO, Jean Bosco. La cruz histórica de Jesús de Nazaret: anuncio de una cultura de la hermandad universal y denuncia de la inédita inhospitalidad. En https://wwwrepositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/8476/1/cruz-historica-jesus-nazaret-anuncio.pdf BOFF, Leonardo. Pasión de Cristo, Pasión del Mundo. Sal Terrae. Santander, 1980.

10 Mateo 5:13

11 1 Corintios 2: 3-5

12 CHÉRCOLES, Adolfo. Las Bienaventuranzas, corazón del Evangelio. Mensajero. Santander, 2014. RADCLIFFE, Timothy. Ser cristianos en el siglo XXI: una espiritualidad para nuestro tiempo. Sal Terrae. Santander, 2016. TRIGO, Pedro. Espiritualidad encarnada: para vivir la novedad del Vaticano II. Sal Terrae. Santander, 2022; Jesús, nuestro hermano. Acercamientos orgánicos y situados a Jesús de Nazaret. Sal Terrae. Santander, 2018.

13 FRICKE, Roberto. Las parábolas de Jesús: una aplicación para hoy. Mundo Hispano. El Paso, 2005. CENTRO BIBLICO VERBO DIVINO. Las parábolas de Jesús: Para leer el Nuevo Testamento. Verbo Divino. Quito, 2016. LOHFINK, Gerhard. Las cuarenta parábolas de Jesús. Verbo Divino. Estella, 2021.

14 Isaías 58: 8

domingo, 1 de febrero de 2026

COMUNITAS MATUTINA 1 DE FEBRERO 2026 IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

 

Felices los que tienen espíritu de pobre porque de ellos es el reino de los cielos”

(Mateo 5: 3)

Lecturas:

  1. Sofonías 2: 3 y 3: 12: 13

  2. Salmo 145

  3. 1 Corintios 1: 26-31

  4. Mateo 5: 1-12



En la enseñanza y práctica de Jesús sobre el Reino de Dios tienen lugar prioritario los pobres, los desposeídos de poder, los trabajadores de la paz y la reconciliación, los que dedican su vida a la justicia, los que no se comprometen con el vano honor del mundo, los humildes, los que no entregan su libertad a los que dominan con violencia e injusticia. Están los pobres por situación, desposeídos por el sistema económico-político que crea seres humanos descartados, según la expresión fuerte del Papa Francisco, los vulnerables, los marginados, y también están los pobres por opción, los que reciben del Espíritu el don de la libertad para no atarse a las condiciones humanas de riqueza y poderío, descubriendo que en ese modo de vida “ligero de equipaje” hay una elocuencia evangélica que identifica plenamente a quien la vive con el Señor Jesús. Es el espíritu de las bienaventuranzas, contenido del evangelio que se nos propone para este domingo, los criterios fundamentales de realización y felicidad que son indispensables para quien decida vivir según el Evangelio. 1 Jesús y su ministerio son acontecimiento de esperanza para todos los excluídos y descartados, elemento no negociable en el camino cristiano: “Busquen al Señor los humildes, que cumplen sus mandamientos; busquen la justicia, busquen la moderación, quizá puedan ocultarse el día de la ira del Señor. Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que confiará en el nombre del Señor”. 2

Se traza también el perfil ideal de un ser humano que ofrece su vida en totalidad a Dios y al prójimo, como Jesús: “Hermanos, fíjense a quienes llamó Dios. Entre ustedes hay pocos hombres cultos según la manera común de pensar; pocos hombres poderosos o que vienen de familias famosas. Bien se puede decir que Dios ha elegido lo que el mundo tiene por necio, con el fin de avergonzar a los sabios; y ha escogido lo que el mundo tiene por| débil, para avergonzar a los fuertes. Dios ha elegido a la gente común y despreciada; ha elegido a lo que es nada para rebajar a lo que es, y así ya nadie se podrá alabar a sí mismo delante de Dios”. 3 El ser humano que surge de Jesús es sobrio, fraternal, solidario, servicial, comunitario, siempre atento a no permitir que el mal espíritu lo seduzca hacia la soberbia y prepotencia. Y, comenzando el año, tiene máximo interés que se nos proponga en la Palabra el tipo ideal de hombre-mujer que surge del proyecto de Jesús, magnífica inspiración para quienes, recibido el don, lo recibimos para modelar nuestra humanidad con la suya. 4

En coherencia con todo lo anterior, los evangelios proponen, cada uno con su énfasis propio, la condición divina de Jesús, su realidad de Hijo de Dios, que se articula con su humanidad y con su ministerio profético. 5 Propongámonos este encuentro con el que es verdadero Dios y verdadero hombre, Jesús, el Cristo. Siguiendo la pedagogía progresiva del año litúrgico situémonos ante él, ante sus prioridades y programa, para avanzar progresivamente en lo que el nuevo ciclo nos propone sobre él. En este ciclo A nos acompaña principalmente el evangelio de Mateo, en las lecturas que la Iglesia propone para cada domingo, 6 relato evangélico que fue escrito para judíos convertidos a la fe cristiana. Por esta razón, el autor se esfuerza en establecer la diferencia cualitativa entre la lógica religiosa del judaísmo de ese tiempo y la novedad que acontece en Jesús.

Mateo nos llega con el muy conocido comienzo de las Bienaventuranzas: “Felices los que tienen espíritu de pobre porque de ellos es el reino de los cielos; Felices los que lloran, porque recibirán consuelo; Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia; Felices los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán saciados; Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia; Felices los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios; Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios; Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. 7

En esta profecía él revela el rostro de misericordia y compasión , esencia de la personalidad del Padre Dios, revela así mismo el valor del ser humano y de la vida, y deja claro que en su humanidad se manifiesta la divinidad, con su condición salvadora y liberadora, promesa de divinización para todo ser humano. Particularmente se fija en quienes viven contraculturalmente, negando la primacía del poder, del dinero, afirmando el sentido liberador de la pobreza y de la austeridad, del servicio, del trabajo denodado por la paz y la justicia.8 El ministerio jesuánico consiste en restablecer la pasión de vivir en amor y en libertad, transformar el corazón humano, hacer posible que descubra a Dios Padre, como el experto en hacerlo nuevo todo. La voluntad de Dios es la felicidad del ser humano,9 de esto tiene Jesús total claridad y a eso entrega su vida, se refiere siempre al Padre y lo traduce en la donación de sí mismo al prójimo abatido por la infelicidad y la injusticia. En Jesús esa esperanza se vuelve realidad, historia, posibilidad, alternativa de vida para muchos. Es tarea de la Iglesia significar con eficacia el ministerio de Jesús y hacerlo vigente en cada momento de la historia, su misión es transmitir a todos el Evangelio original de Jesús, que tiene en las Bienaventuranzas su programa y sus valores fundamentales.

Las bienaventuranzas sorprenden gratamente a los desencantados y sufrientes, y alienta a quienes viven a contracorriente del egoísmo mundano. Ellas condensan el modo de ser de Jesús y presentan nítidamente su proyecto. Con claridad nos pone en términos de tesis y antítesis:

  • Contra riquezas, pobreza y vida austera

  • Contra poder, servicio y solidaridad

  • Contra violencia y dominación, paz y justicia

  • Contra el éxito individualista, comunidad y vida fraterna

  • Contra el ego, el nosotros

  • Contra el desprecio a los pobres, la afirmación de su dignidad

  • Contra el desorden establecido, “otro mundo posible desde Jesús”

  • Contra la intransigencia y la venganza, el perdón y la misericordia

  • Contra el engaño y la mentira, la pasión por la verdad

  • Contra la sociedad de consumo y el derroche, la mesa compartida10

  • Contra la cultura del facilismo y la superficialidad, la densidad humana y divina a la que nos invita el Padre

  • Contra arrogancia, humildad

  • Contra la competencia egoísta, comunión y participación

  • Contra el dominio del materialismo egoísta, vida en el Espíritu11

La comunidad cristiana que asume el estilo de vida que proponen las Bienaventuranzas choca con la sociedad que vive de otra manera, con las tesis del egoísmo institucionalizado que se traducen en las prácticas cotidianas de muchas personas. La comunidad discipular que surge del espíritu de Jesús se convierte en anuncio y denuncia para la sociedad. Por eso, cabe preguntarse si el cristianismo y la Iglesia son una religión socialmente acomodada, que no vive en perspectiva profética, o si ella asume, como el Señor, la contradicción ante esta escala de valores individualistas y desentendidos de la trascendencia hacia Dios y hacia el prójimo. El auténtico testimonio cristiano, su quehacer, su espiritualidad, deben minar los cimientos sobre los que se edifica la sociedad injusta. Por esto, no son de extrañar la cantidad y calidad de las persecuciones, los conflictos, vividos siempre por muchos cristianos y comunidades de fe. En medio de las hostilidades, los cristianos están llamados a la entereza, a la solidez que afronta la adversidad. La alegre certeza de Dios es fuente de coraje y esperanza. Tales son las implicaciones del discipulado cristiano. 12

Todo el ser y quehacer de la Iglesia debe estar en función de este carácter, hacer palpable el reino de Dios y su justicia, significar con eficacia sacramental al Señor Jesucristo, acoger a todos los seres humanos, ser una Iglesia en salida , ejercer una luminosidad que dé esperanza y garantía a la humanidad, no imponer disciplinas ni dogmas con autoridad vertical, ser comunidad que hace evidente la fraternidad de los hijos de Dios, convertirse siempre, ser casa de todos, ser luz en la oscuridad, como Jesús.

Frente a los criterios de éxito que propone el mundo de la injusticia , Jesús proclama ocho veces en dónde se encuentra la genuina felicidad. Esta se halla en la configuración de individuos, comunidades, sociedades, donde los valores de justicia, convivencia, solidaridad, comunión, servicio, determinen la relación entre las personas: “El resto de Israel no cometerá injusticias ni hablará falsamente; y no se encontrarán en su boca palabras engañosas”. 13 La sociedad de la injusticia ofrece felicidad barata a costa de la infelicidad de la mayoría, empobreciendo, negando derechos, excluyendo, oprimiendo, instrumentalizando. En abierta y evangélica contradicción, la propuesta de Jesús trabaja para eliminar todo tipo de opresión, haciendo del ser humano libre un feliz anticipo de la consumación futura en la plenitud de Dios.

En el primer documento oficial de su magisterio, el Papa León XIV nos dice, siguiendo esta lógica de las bienaventuranzas: “Y nos hace mucho bien descubrir que aquella escena del buen samaritano se repite también hoy. Recordemos esa situación de nuestros días: “Cuando encuentro una persona durmiendo a la intemperie, en una noche fría, puedo sentir que ese bulto es un imprevisto que me interrumpe, un delincuente ocioso, un estorbo en mi camino, un aguijón molesto para mi conciencia, un problema que deben resolver los políticos, y quizá hasta una basura que ensucia el espacio público. O puedo reaccionar desde la fe y la caridad, y reconocer en él a un ser humano con mi misma dignidad, a una creatura infinitamente amada por el Padre, a una imagen de Dios, a un hermano redimido por Jesucristo. Eso es ser cristianos! O acaso puede entenderse la santidad al margen de este reconocimiento vivo de la dignidad de todo ser humano? Qué hizo el buen samaritano? “ 14

Antonio José Sarmiento Nova, SJ

1PAPA LEON XIV. Exhortación Apostólica Dilexi Te sobre el amor hacia los pobres. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2025. SOBRINO, Jon. Fuera de los pobres no hay salvación. UCA Editores. Universidad Centroamericana José Simón Cañas. San Salvador, 2009. VITORIA CORMENZANA, Francisco Javier. En las víctimas Dios está reconciliando el mundo. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2020. MORENO REJÓN, Francisco. Teología moral desde los pobres. La moral en la reflexión teológica desde América Latina. Perpetuo Socorro. Madrid, 1986. GUTIERREZ MERINO, Gustavo. La fuerza histórica de los pobres. Centro de Estudios y Publicaciones CEP. Lima, 1982.

2 Sofonías 2: 3

3 1 Corintios 1: 26-29

4 MARTÍNEZ DÍEZ, Felicísimo. Creer en el ser humano, vivir humanamente. Verbo Divino. Estella, 2019. SCHYLLEEBECKX, Edward. Los hombres, relato de Dios. Sígueme. Salamanca, 1995. GONZALEZ FAUS, José Ignacio. Plenitud humana. Sal Terrae. Santander, 2022; Llegar a ser lo que somos: hermanos. Sal Terrae. Santander, 2023.

5 GONZÁLEZ DE CARDEDAL, Olegario. Cristología. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1999. KASPER, Walter. Jesús, el Cristo. Sígueme. Salamanca, 1989. URÍBARRI BILBAO, Gabino. El Hijo se hizo carne. Sígueme. Salamanca, 2021.

6 HERAS OLIVER, Gloria. Jesús según San Mateo: análisis narrativo del primer evangelio. Universidad de Navarra. Pamplona, 1998. PIKAZA, Xabier. Evangelio de Mateo: de Jesús a la Iglesia. Verbo Divino. Estella, 2016. RAMÍREZ FUEYO, Francisco. El Sermón del Monte y la Ley en Mateo. Aula de Teología de la Universidad de Cantabria. Santander, 30 de octubre de 2007. LEVORATTI, Armando J. Mateo. En Comentario Bíblico Latinoamericano Nuevo Testamento, volumen 2; páginas 277-400. Verbo Divino. Estella, 2007. LUZ, Ulrich. El Evangelio según San Mateo. Sígueme. Salamanca, 2005 (4 volúmenes).

7 Mateo 5: 3-10

8 GONZÁLEZ-CARVAJAL, Luis. Las bienaventuranzas, una contracultura que humaniza. Sal Terrae. Santander, 2013. STOTT, John. El Sermón del Monte: contracultura cristiana. Certeza. Buenos Aires, 1998. LOHFINK, Gerhard. El Sermón de la Montaña, para quien? Herder. Barcelona, 1989. ARANGUREN PERAZA, Gilberto. Las Bienaventuranzas y la noción de la enseñanza moral de felicidad. En Paradigma volumen 40 número 2. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Maracay, diciembre 2019. DUMAIS, M. El Sermón de la Montaña. Verbo Divino. Estella, 1998. LAMBERT, Bernard. Las Bienaventuranzas y la cultura hoy. Sígueme. Salamanca, 1998.

9 CASTILLO, José María. Dios y nuestra felicidad. Desclée de Brower. Bilbao, 2002. AGUIRRE MONASTERIO, Rafael . La mesa compartida: estudios sobre el Evangelio desde las ciencias sociales. Sal Terrae. Santander, 1994. THEOBALD, Cristoph. El estilo de la vida cristiana. Sígueme. Salamanca, 2016; El cristianismo como estilo: pensar una pluralidad de maneras de vivir. En https://www.repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/8511/1/cristianismo-como-estilo-pensar-pluralidad.pdf

10 CASTILLO, José María. La ética de Cristo. Desclée de Brower. Bilbao, 2017. GONZÁLEZ FAUS, José Ignacio. Otro mundo es posible desde Jesús. Sal Terrae. Santander, 2010; El rostro humano de Dios: de la revolución de Jesús a la divinidad de Jesús. Sal Terrae. Santander, 2008. PÉREZ ANDREO, Bernardo. La revolución de Jesús: el proyecto del Reino de Dios. PPC. Madrid, 2018. THEISSEN, Gerd. El movimiento de Jesús: historia social de una revolución de los valores. Sígueme. Salamanca, 2005.

11 VILA PORRAS, Carolina. Ser cristiano hoy a partir de la práctica de las Bienaventuranzas. En Cuestiones Teológicas volumen 41 número 95, enero-junio-2014, páginas 167-190. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, 2014. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. Ver III Parte La vida en Cristo Primera sección La Vocación del hombre: la vida en el Espíritu. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano. 1990. VENTURA, María Cristina. Bienaventuranzas y globalización: dos proyectos contrapuestos. Una reflexión a partir de Mateo 5: 3-11. En Pasos segunda época número 126, páginas 24-28. Departamento Ecuménico de Investigaciones. San José de Costa Rica, julio-agosto 2006.

12 GONZÁLEZ, Justo L. Teología liberadora: enfoque desde la opresión en una tierra extraña. Kairós. Barcelona, 2020. VITORIA CORMENZANA, Francisco Javier. Honrados con lo real y cantores de esperanza. Lectura creyente de los procesos de exclusión. En https://www.dominicasanunciata.org/wp-content/uploads/2016/06/wdomi_pdf_4804-6dT5zTXshy3ZIVNL.pdf GALILEA, Segundo. Vivir el Evangelio en tierra extraña. Indo American Press Service. Bogotá, 1976. AGUIRRE MONASTERIO, Rafael. La persecución en el cristianismo primitivo. En https://www.redicces.org.sv/jsoui/bitstream/10972/1245/1/RLT-1996-037-B.pdf PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIALOGO INTERRELIGIOSO. El testimonio cristiano en un mundo multirreligioso: recomendaciones de conducta. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2011.

13 Sofonías 3: 13.

14 PAPA LEON XIV. Exhortación Apostólica Dilexi Te sobre el amor hacia los pobres, número 106. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2025.

domingo, 25 de enero de 2026

COMUNITAS MATUTINA 25 DE ENERO 2026 III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

 

En la tierra de Zabulón y Neftalí, junto al mar, más allá del río Jordán, en Galilea, donde viven tantos gentiles, la gente que estaba en la oscuridad ha visto una gran luz”

(Mateo 4: 15-16)

Lecturas:

  1. Isaías 8: 23 a 9:3

  2. Salmo 26

  3. 1 Corintios 1: 10-17

  4. Mateo 4: 12-23



Jesús no fue predicador doctrinal teórico, ni sacerdote reformador de la religión, ni maestro penitente con deseos de imponer obligaciones rituales y morales a sus seguidores. En él lo que predomina es su condición de profeta urgido y apasionado por el reino de Dios, pasión que para él era inminente. Este elemento es clave para poder captar y asumir la esencia de su mensaje que conocemos con el nombre de Buena Noticia-Evangelio. Dentro de esta oferta – que tiene la pretensión de ser sentido definitivo de vida para quienes la acogen – es fundamental su énfasis primero en la reivindicación de los seres humanos destruídos por la injusticia, por la humillación, por el pecado, por la exclusión social, por la pobreza, por todo lo que menoscaba su dignidad y su felicidad. 1 Y, en general, su pasión salvífica por el ser humano, siguiendo con plena fidelidad la misión que le ha confiado el Padre.

Jesús es todo lo mejor para el ser humano, él mismo es alternativa de vida, seguirle no es adherirse a una ideología religiosa, se trata de enamorarse de él, de su causa, de su programa, a esto San Ignacio de Loyola en los ejercicios espirituales lo llama “conocimiento interno del Señor”, esta es una experiencia espiritual profunda que va más allá de lo doctrinal para ser un encuentro íntimo y personal con Jesús, sintiendo su amor y presencia en la propia vida, lo que lleva a amarlo y seguirlo más auténticamente, como un proceso de interiorización y respuesta a su llamado , reconociendo su obra en uno mismo y en el mundo. En el texto de los Ejercicios Espirituales, en la contemplación de la encarnación, San Ignacio propone al ejercitante: “Demandar lo que quiero, será aquí demandar conocimiento interno del Señor, que por mí se ha hecho hombre, para que más le ame y le siga”. 2

En esta profecía él revela el rostro de misericordia y compasión , esencia de la personalidad del Padre Dios, revela así mismo el valor fundante del ser humano y de la vida, y deja claro que en su humanidad se manifiesta la divinidad, con su condición salvadora y liberadora, promesa también de divinización para nosotros, los humanos. 3

Esta promesa y su consecuente realización son el contenido de la Palabra de este domingo. Jesús comienza su misión tomando como referencia los signos de los tiempos: “Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea. Pero dejó Nazaret y fue a residir en Cafarnaúm…..”4. El sometimiento del que es víctima Juan el Bautista lo inquieta, lo interpreta como una injusta intervención del poder político romano y del poder religioso judío, reacciona en contra de este proceder , y hace de esa denuncia parte integrante de su ministerio, como lo hará siempre en adelante, para dejar claro que no es voluntad de Dios someter la libertad de quienes quieren afirmar la primacía de la dignidad humana.

Afirmar siempre el valor de cada persona es nota distintiva del reino que Jesús anuncia y realiza. La presencia de Jesús en la historia es la significación mayor de un Dios que lo apuesta todo por la plenitud de hombres y mujeres, por el sentido de sus vidas, por su salvación y liberación de toda opresión, como la causada por el pecado y por el mismo egoísmo de seres humanos cuyo corazón está cerrado a esa trascendencia. Tiene, al mismo tiempo, incidencia decisiva en la salvación-liberación históricas apuntando a la consumación plena cuando pasemos la frontera de la muerte. 5

Particularmente se fija en quienes están desencantados, carentes de ilusión, frustrados, fracasados. El ministerio jesuánico consiste en restablecer – en nombre de la paternidad-maternidad de Dios – la pasión de vivir en amor y en libertad. 6 Jesús realiza un anuncio que conmociona, anima la esperanza en una nueva manera de vivir: “Conviértanse porque el reino de los cielos ha llegado7. El carácter concreto de la praxis que él adopta no es la de transformar las relaciones él mismo directamente, sino la de invitar a otros a integrarse a ese proyecto: “Caminando por la ribera del mar de Galilea, vió a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Les dijo: vengan conmigo, y los haré pescadores de hombres. Ellos dejaron las redes al instante y le siguieron8.

La vocación a esa dinámica de conversión – metanoia se dice en griego, que significa cambio de mentalidad y de rumbo en la vida, una nueva manera de ser y de hacer – no está limitada a una determinada “casta religiosa” como ordinariamente se entiende en cierto tipo de catolicismo tradicional, los sacerdotes y las religiosas. Es un llamamiento que Jesús hace a todo ser humano que quiera ser plenamente tal para ser plenamente divino, es un camino de máxima humanización cuyo correlato determinante es la máxima divinización. 9 Es querer de Dios que todos seamos así.

En este camino hay diversidad de dones-carismas, todos orientados a lo mismo: establecer el reino de Dios y su justicia, una novedad cualitativa que hace al hombre un bienaventurado, que estructura las relaciones entre las personas en clave de solidaridad-fraternidad, que no impone doctrinas ni coarta la libertad, que ofrece a esta la posibilidad de decidir en discernimiento su deseo de crecer en esta perspectiva.10

No hay un escalafonamiento de “vocaciones” de mayor a menor, de superior a inferior, la paternidad-maternidad de Dios revelada en Jesús es la fuente de una igualdad-dignidad que es inherente a cada ser humano, cada uno recibe del Espíritu una determinada gracia especializada que lo conduce a la construcción de la comunión de los discípulos del reino: “Los exhorto, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que sean unánimes en el hablar, y no haya entre ustedes divisiones; a que estén unidos en una misma forma de pensar y en idénticos criterios”. 11

No consiste esta invitación de Pablo en un unanimismo acrítico sino en una convergencia en torno a lo fundamental, es decir, el reino de Dios y su justicia. Y la tarea que se desprende de aquí es a abrir mentes y corazones, a sanar a los heridos en la injusta guerra de la vida, a hacer tomar conciencia del valor de lo humano, a difundir la vitalidad liberadora de Dios, a reconocer con amor lo diferente y a incluírlo en la mesa que El sirve para todos en igualdad de condiciones.12

Mateo presenta las señales de este nuevo orden de cosas: “Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando las enfermedades y dolencias de la gente”. 13. El trabajo principal es transformar el corazón humano, hacer posible que descubra a Dios padre-madre como el experto en hacerlo nuevo todo, conduciendo a que los seres humanos depongamos los intereses personales, a que veamos a los otros como coequiperos en el camino de la vida, no como competidores o adversarios, a que cultivemos la convicción de que la diversidad de estilos y mentalidades es una riqueza que hace posible una mayor densidad en el bien común, a que el poder no medie nuestros vínculos, sino el servicio y la cultura de la solidaridad.

La voluntad de Dios es la felicidad del ser humano, de esto tiene Jesús total claridad y a eso es a lo que entrega su vida, se refiere siempre al Padre y lo traduce en la donación de sí mismo al prójimo abatido por la infelicidad y la injusticia.

La referencia de la primera lectura, del profeta Isaías, se inscribe en esta perspectiva de la nueva vida de Dios: “El pueblo que andaba a oscuras percibió una luz cegadora. A los que vivían en tierra de sombras una luz brillante los cubrió. Acrecentaste el regocijo, multiplicaste la alegría: alegría por tu presencia, como la alegría en la siega, como se regocijan repartiendo botín”. 14 La manifestación de Dios en la historia es el crédito mayor para las esperanzas de la humanidad. 15

El profeta alude aquí a los deportados del norte del país de Palestina los habitantes de Samaría, que fue destruída en el año 722 a.c por el ejército asirio. Estos lenguajes de los profetas bíblicos hay que verlos siempre en su contexto histórico y social, ellos no pronuncian vanas retóricas, sus palabras siempre están alentando la esperanza del pueblo en medio de circunstancias adversas, que no han de convertirse en tragedias definitivas. De Dios vienen siempre el sentido pleno de la vida, la libertad, la convivencia justa, la paz. 16

En Jesús esa esperanza se vuelve realidad, historia, posibilidad, alternativa de vida y de sentido para muchos. Es tarea de la Iglesia significar con eficacia el ministerio de Jesús y hacerlo vigente en cada momento de la historia, su misión no es anunciarse a sí misma ni estructurarse como una entidad de poder religioso, sino como la define el Concilio Vaticano II, sacramento universal de salvación: “Cristo, elevado de la tierra, atrajo a sí a todos los hombres. Al resucitar de entre los muertos, envió su Espíritu de vida a sus discípulos y por medio de El constituyó a su cuerpo, la Iglesia, como sacramento universal de salvación”. 17

Todo el ser y quehacer de la Iglesia debe estar en función de este carácter, hacer palpable el reino de Dios y su justicia, significar con eficacia sacramental al Señor Jesucristo, acoger a todos los seres humanos, ser una Iglesia en salida – como la refiere el Papa Francisco - ejercer una luminosidad que dé esperanza y garantía a la humanidad, no imponer disciplinas ni dogmas con autoridad vertical, ser comunidad que hace evidente la fraternidad de los hijos de Dios, convertirse siempre, ser casa de todos, ser luz en la oscuridad, como Jesús.



Antonio José Sarmiento Nova, SJ

1 CASTILLO, José María. El reino de Dios: por la vida y la dignidad de los seres humanos. Desclée de Brower. Bilbao, 1999. BOFF, Leonardo. Jesús, un hombre de extraordinario buen sentido, fantasía creadora y orginalidad. En Jesucristo el Liberador. Ensayo de cristología crítica para nuestro tiempo. Sal Terrae. Santander, 1994; páginas 95-112. SOBRINO, Jon. La centralidad del Reino de Dios en la Teología de la Liberaación.. En ELLACURÍA, Ignacio; SOBRINO, Jon (Editores) Mysterium Liberationis. Conceptos fundamentales de la Teología de la Liberación. Volumen 1. UCA Editores. San Salvador,2008; páginas 467-510. AGUIRRE MONASTERIO, Rafael. Jesús anuncia el Reino de Dios y nos revela un Dios Padre entrañable y misericordioso. Aula de Teología de la Universidad de Cantabria. Santander, 8 de noviembre de 2011. PIKAZA, Xabier. Estrategia mesiánica, un proyecto de reino. En Historia de Jesús. Verbo Divino. Estella, 2013; páginas 135-325.

2 SAN IGNACIO DE LOYOLA. Ejercicios Espirituales número 104. San Pablo. Madrid, 1996. BRACKLEY, Dean. Espiritualidad para la solidaridad. Nuevas perspectivas ignacianas. UCA Editores. Universidad Centroamericana José Siméon Cañas. San Salvador, 2010.MARTIN, James. Más en las obras que en las palabras. Una guía ignaciana para (casi) todo. Sal Terrae. Santander, 2011. RAMBLA BLANCH, Josep M. Una manera de estar en el mundo. Relectura de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Mensajero. Bilbao, 2020. ESTRADA, Juan Antonio. Los ejercicios de Ignacio de Loyola. Vigencia y límites de su espiritualidad. Desclée de Brower. Bilbao, 2019.

3 KASPER, Walter. La misericordia: clave del evangelio y de la vida cristiana. Sal Terrae. Santander, 2014. SOBRINO, Jon. El principio misericordia. UCA Editores. Universidad Centroamericana José Siméon Cañas. San Salvador, 2012. SEVILLA, Cristóbal. La misericordia de Dios en tiempos de crisis. Verbo Divino. Estella, 2023.

4 Mateo 4: 12-13. PAPA JUAN PABLO II. Carta Encíclica Dives in Misericordia Rico en Misericordia. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 1980.

5 ALFARO, Juan. Esperanza cristiana y liberación del hombre. Herder. Barcelona, 1975. AYEL, Vincent. Qué significa salvación cristiana? En https://www.mercaba.org/FICHAS/ESCATO/657-8.htm GELABERT BALLESTER, Martín. Vivir la salvación. Así en la tierra como en el cielo. San Pablo. Madrid, 2006. RUIZ DE LA PEÑA, Juan Luis. Creación, gracia, salvación. Sal Terrae. Santander, 1993.

6 CASTILLO, José María. Dios y nuestra felicidad. Desclée de Brower. Bilbao, 2001. ROVIRA BELLOSO, Josep María. Dios, plenitud del ser humano. Sígueme. Salamanca, 2013. PANIKKAR, Raimon. La plenitud del hombre. Una cristofanía. Siruela. Madrid, 1999. MATAS GARCÍA, María Ascensión. El hombre, un ser finito , con anhelo y nostalgia del Infinito. En Scripta Fulgentina Año XXXII números 63-64; páginas 129-156. Instituto de Ciencias Religiosas San Fulgencio. Murcia, 2022.

7 Mateo 4: 17

8 Mateo 4: 18-20.

9 PAPA LEÓN XIV. Exhortación Apostólica Dilexi Te sobre el amor hacia los pobres. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2025. MARTÍN DESCALZO, José Luis. Vida y misterio de Jesús de Nazaret. Sígueme. Salamanca, 1992. GONZALEZ FAUS, José Ignacio. Otro mundo es posible….desde Jesús. Sal Terrae. Santander, 2010.

10 COMBLIN, José. La libertad cristiana. Sal Terrae. Santander (España), 1997. CANDRIARD, Adrien. La libertad cristiana. De Pablo a Filemón. Encuentro. Madrid, 2022.

11 1 Corintios 1: 10

12 Ver el trabajo de Rafael AGUIRRE MONASTERIO “La mesa compartida” publicado en https://redicces.org.sv/jspui/bitstream/10972/1105/1/RLT-1995-035-B.pdf Aguirre es profesor en la universidad jesuita de Deusto, en Bilbao (Vizcaya, España).

13 Mateo 4: 23

14 Isaías 9: 1-2

15 GONZALEZ DE CARDEDAL, Olegario. Raíz de la esperanza. Sígueme. Salamanca, 1996. PAPA BENEDICTO XVI. Carta Encíclica Spe Salvi sobre la esperanza cristiana. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2007.

16 SEVILLA JIMENEZ, Cristóbal. Crisis y esperanza en los profetas de Israel. En SCRIPTA FULGENTINA, AÑO XXIV # 47-48 páginas 7-22. Instituto Teológico San Fulgencio. Murcia , 2015. . SICRE, José Luis. El desarrollo de la esperanza mesiánica en Israel. En Cuestiones Teológicas volumen 34 # 82, páginas 249-256. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín julio-diciembre 2007.

17 CONCILIO VATICANO II. Constitución Dogmática sobre la Iglesia “Lumen Gentium”, # 48. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1998.

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