domingo, 12 de febrero de 2023

COMUNITAS MATUTINA 12 DE FEBRERO 2023 DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

 

Delante de ti tienes fuego y agua; escoge lo que quieras. Delante de cada uno están la vida y la muerte, y cada uno recibirá lo que elija”

(Eclesiástico 15: 16-17)



Lecturas:

  1. Eclesiástico 15: 14 – 20

  2. Salmo 118: 1-5;17-18 y 33-34

  3. 1 Corintios 2: 6 – 10

  4. Mateo 5: 17 – 37



Un elemento que identifica claramente la modernidad y la postmodernidad es la búsqueda afanosa del ser humano en pos de su libertad, la afirma a tiempo y a destiempo, las grandes expresiones de la cultura se hacen voceras de ese propósito, en muchos casos es radical este deseo total de autonomía. Ser libres, tomar las riendas de la vida, de la historia, no permitir “intervenciones” esclavizantes, trabajar con denuedo para liberarse de toda tutela. Es plenamente legítimo este deseo, nos identificamos ciento por ciento con el mismo.1 Pero también es preciso advertir que en esta apasionante tarea liberadora se esconden falacias, estudiadas a fondo por las ciencias humanas, particularmente el psicoanálisis, cuando se detectan “miedos a la libertad”, creación de nuevos sometimientos disfrazados de libre albedrío, como los que analiza con hondo sentido crítico Erich Fromm en un libro que así se titula.2

Concretamente nos referimos a las “esclavitudes” de la humanidad “libre” de los siglos XX y XXI: la sociedad de consumo, la fascinación por la lógica del mercado, la idolatría de la capacidad adquisitiva, la multitud de paraísos artificiales creados por el temor a las responsabilidades que trae la libertad, los fundamentalismos ideológicos, políticos, religiosos, la absolutización de ciertos liderazgos, los sometimientos emocionales, los hombres y mujeres “usados” de modo esclavista, con cifras aterradoras de los mismos. Muchos seres humanos son esclavos en la gran era de la liberación.3 Los sistemas totalitarios del siglo XX – nazismo, comunismo, dictaduras militares y regímenes de seguridad nacional en América Latina y en Africa – con los “ciudadanos” que los aplauden y respaldan, son también lenguaje elocuente del miedo a la libertad. Y qué decir de las evasiones de la realidad en el mundo de las sustancias psicoactivas y el llamado “retorno de lo religioso” con sus sectas y grupos cerrados que se apoderan de mentes y conciencias , en patético ejercicio de colonización mental y emocional.

Ser libre es un reto de primera magnitud para el ser humano adulto, demanda un ejercicio permanente de discernimiento, de ponderación responsable de todas las alternativas que presenta la vida, examen cuidadoso sobre la base de una gran seriedad existencial, siempre alerta para despejar la tentación del sometimiento. De modo especial llamamos la atención sobre la pérdida de libertad cuando la experiencia religiosa se malentiende y se convierte en dictadura de la conciencia con el trasfondo de un Dios autoritario que no admite intentos de autonomía. Son muchos los análisis del hecho y de las creencias religiosas, también las posturas de numerosos seres humanos, con abierta confrontación a las instituciones religiosas, a las imágenes de Dios, y a las consecuencias prácticas de esto, desde la afirmación de la libertad. Unos optan por abandonar la fe – ateísmo – otros someten la misma a rigurosa crítica – agnosticismo – y también muchos acceden a la genuina experiencia del Dios que libera.4

Vamos al rescate del carácter liberador de la fe en Dios y de la experiencia religiosa y espiritual, en el modo como nos ha sido revelada en Jesús de Nazaret. Por eso, humildemente acogemos el pensamiento crítico de aquellos maestros de la sospecha que en la segunda mitad del siglo XIX y en buena parte del XX hicieron severas confrontaciones a la religión y a las religiones.5 Carlos Marx desde la economía política nos habla de la “religión opio del pueblo”, Federico Nietzsche desde la moral propende por una condición humana emancipada de Dios y de superestructuras ideológicas. Sigmund Freud desde el psicoanálisis estudia las profundidades del inconsciente y se refiere a Dios como proyección de frustraciones no resueltas. No les parece que el Espíritu Santo pudo hablar a través de ellos?

Estamos entrando en una zona de alta susceptibilidad, para la Iglesia, para todas las tradiciones religiosas, para la cultura moderna, para todos los humanos, principales implicados en la cuestión. Jesús , en el texto del evangelio de este domingo, nos introduce en el más allá de la ley, en su espíritu, y nos conduce a la relación profunda de la libertad humana frente a Dios, cuestionando en su raíz la configuración legalista del judaísmo de su tiempo y dando una pauta decisiva para sus seguidores en todas las épocas de la historia6: “Y les digo que si la justicia de ustedes no es más grande que la de los maestros de la Ley y de los fariseos, no entrarán en el Reino de los cielos”. 7

El filósofo español Juan Martín Velasco estudia juiciosamente el impacto de la cultura moderna sobre la religión, la explicitación de la razón ilustrada y crítica, la secularización de la sociedad, los movimientos emancipatorios del siglo XX, las luces que brindan las ciencias sociales y humanas en esta perspectiva de autonomía, y ofrece unas líneas de superación del conflicto a partir de una espiritualidad cristiana que sintoniza con las grandes preocupaciones de la modernidad, poniendo a dialogar el espíritu original del Evangelio con tales aspiraciones liberadoras.8

La primera lectura nos sitúa frente a la gran posibilidad de ser libres: “ El te ha puesto delante fuego y agua, alarga tu mano y toma lo que quieras. Qué grande es la sabiduría del Señor, tiene un gran poder y todo lo ve!” 9, con esta escueta afirmación el autor bíblico reconoce el sentido de la libertad, el discernimiento, la postura del hombre ante alternativas que – debidamente ponderadas – le permiten tomar una decisión, en el ejercicio maravilloso de la responsabilidad, y de la capacidad de hacerse a sí mismo.10

A esto lo conocemos en lenguaje clásico como el libre albedrío, tema clave de la filosofía y de la teología porque hace parte esencial de todo ser humano que toma en serio su vida queriendo estructurarla responsablemente, examinando con sentido crítico las alternativas que se le plantean y decidiendo ante ellas el sentido mismo de su existencia, de lo que lo hace plenamente humano.

Por otra parte, la segunda lectura – de la primera carta a los Corintios – nos dice: “Sin embargo, entre los perfectos hablamos de sabiduría, pero no de la sabiduría de este mundo ni de los jefes de este mundo, abocados a la ruina, sino de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida por los jefes de este mundo….” . 11

Nos hemos referido frecuentemente a la colisión que se produce entre lo que Jesús plantea y la manera de ser y de pensar de ciertas mentalidades humanas, influídas por mentalidades legalistas, religioso-rituales, como las de los sacerdotes del templo de Jerusalén y los maestros de la ley. Jesús entra en abierta contradicción con estos “mapas mentales” porque no ve en ellas posibilidades de libertad , cifran su saber en cumplimientos externos sin conversión al amor de Dios y al amor del prójimo, simplemente observancias, las más de ellas verdaderamente opresoras. De la sabiduría de la cruz propuesta por Pablo es de la que requerimos para poder vivir en una feliz libertad nuestra relación con Dios y nuestra apropiación de lo que entendemos por esa voluntad suya y por ley.

El texto evangélico que se propone para este domingo sigue como continuidad de las bienaventuranzas. El autor está escribiendo para judíos convertidos al cristianismo, por eso su lenguaje y continuas referencias a las tradiciones de Israel, a sus prácticas religiosas. No hace estas alusiones en línea de continuidad con el judaísmo sino en abierta discontinuidad. En Jesús se supera la Ley y se entra en una nueva lógica de relación con Dios y con el prójimo.

La oferta de Jesús es opuesta a la de los fariseos y maestros de la ley, él defiende la actitud ante el espíritu de la ley y no el cumplimiento por sí mismo, desconectado este de Dios y de lo más íntimo del corazón humano, y advierte sobre el conocido peligro del legalismo. La redacción del texto utiliza la contraposición “Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados…..pero yo les digo….” para indicar con esto la radical novedad del espíritu de los mandamientos, que consiste en superar con creces lo que está mandado puntualmente: “Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: no matarás, pues el que mate será reo ante el tribunal. Pues yo les digo que aquel que se encolerice contra su hermano será reo ante el tribunal; el que llame a su hermano imbécil será reo ante el sanedrín; y el que le llame renegado será reo de la Gehenna de fuego”.12

En cambio, Jesús alude a las exigencias del propio ser, y en esto surge de nuevo la cuestión de la libertad, ser libre pertenece a lo más íntimo de la condición humana, Jesús así lo asume y por eso nos guía por el sendero fino del espíritu que ha de inspirar nuestras conductas y observancias, trascendiendo su materialidad formal e imprimiéndoles un significado liberador y definitivo: “Para ser libres nos ha liberado Cristo”. 13



1 SERRANO GÓMEZ, Enrique. Modernidad y Libertad. En Revista Estudios Políticos número 26, páginas 9-24. Insituto de Estudios Políticos. Medellín, enero-junio 2005. ARENAS CASTILLO, Camila. El concepto de libertad moderna: una lectura feminista de la promesa inacabada. Trabajo para optar al título de Magister en Filosofía. Universidad de Chile. Santiago de Chile, 2005. KANT, Emmanuel. Crítica de la razón pura. Alfaguara. Madrid, 1978; Crítica de la razón práctica. Losada. Buenos Aires, 1993. MARCUSE, Herbert. El hombre unidimensional. Planeta. Buenos Aires, 1993. NIETZSCHE, Federico. Más allá del bien y del mal. EDAF. Madrid, 1985. FREUD, Sigmund. El malestar en la cultura Alianza Editorial. Madrid, 2010.GONZÁLEZ GAMBOA, Jaime. La encrucijada de la libertad moderna. Tesis para optar al grado de Doctor en Filosofía. Universidad de Chile. Santiago de Chile, 2017. NOAH HARARI, Yuval. De animales a dioses. Debate. Bogotá, 2015.

2 FROMM. Erich. El miedo a la libertad. Paidós Ibérica. Barcelona, 1980; Y seréis como dioses. Paidós Ibérica. Barcelona. 199; La condición humana actual. Paidós. Barcelona, 2009; Psicoanálisis de la sociedad contemporánea. Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1971; El corazón del hombre. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2020.

3 GALÁN, Lola. Los nuevos rostros de la esclavitud. En https://www.fundacionpfizer.org/sites/default/files/01_los_nuevos_rostros_esclavitud.pdf RUIZ PÉREZ, Francisco José. Las idolatrías redivivas. En Revista Proyección número 46, páginas 305-316. Facultad de Teología de Granada. Granada, 1999. NIETZSCHE, Federico. El nuevo ídolo en Así habló Zaratustra. Alianza Editorial. Madrid, 2003; páginas 86-89. RUBIO GIL, Angeles & SAN MARTÍN PASCAL, María Angeles. Subculturas juveniles, identidad, idolatrías y nuevas tendencias. En https://www.injuve.es/sites/default/files/Revista96_11.pdf RUEDA, Eduardo & VILAVICENCIO, Susana. (Editores). Modernidad, colonialismo y emancipación en América Latina. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO. Buenos Aires, 2018. ARENDT, Hannah. Los orígenes del totalitarismo. Alianza Editorial. Madrid, 2006. BAUDRILLARD, Jean. La sociedad de consumo. Siglo XXI Editores. México D.F., 2002. CABALLERO CALDERÓN, Eduardo. El buen salvaje. Planeta. Barcelona, 1966.

4 MARDONES, José María. Matar a nuestros dioses: un Dios para un creyente adulto. PPC. Madrid, 2007; Postmodernidad y cristianismo. Sal Terrae. Santander, 1988; Análisis de la sociedad y fe cristiana. PPC. Madrid, 1995. TORRES QUEIRUGA, Andrés, Fin del cristianismo premoderno. Sal Terrae. Santander, 2000. GARRIDO, Javier. El conflicto con Dios hoy. Sal Terrae. Santander, 2000. ROBINSON, John A.T. Sincero para con Dios. Ariel. Barcelona, 1969. TAMAYO ACOSTA, Juan José. Para comprender la crisis de Dios hoy. Verbo Divino. Estella, 2000.

5 TORRALBA, Francesc. Los maestros de la sospecha. Fragmenta Editorial. Barcelona, 2013. MANRESA, Ferrán. Maestros de la sospecha: críticos de la fe. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2007. RICOEUR, Paul. Freud: una interpretación de la cultura. Siglo XXI Editores. México D.F., 1999. NIETZSCHE, Federico. El crepúsculo de los ídolos. Alianza Editorial. Madrid, 2001. DELACAMPAGNE, Christian. Historia de la Filosofía en el siglo XX. RBA Libros y Publicaciones. Barcelona, 2022.

6 DUCQUOC, Christian. Jesús, hombre libre. Sígueme. Salamanca, 1976. JUSTO, Emilio L. La libertad de Jesús. Sígueme. Salamanca, 2014. BINZ, Stephen J. El Dios de la libertad y de la vida: un comentario sobre el libro del Exodo. Liturgical Press. Colegeville, 1995. SOBRINO, Jon . Jesucristo Liberador. Trotta. Madrid, 1991. COSTADOAT, Jorge. Cristo liberador, mediador absoluto del Reino de Dios. En Revista Teología y Vida volumen XLIX, páginas 97-113.Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile, 2008. GUERRERO, Jesús Alonso. Jesucristo, salvador y liberador: la cristología de Jon Sobrino. Tesis para optar al grado de Licenciado en Teología. Pontificia Universidad Gregoriana. Roma, 1986. LOIS FERNÁNDEZ, Julio. Jesús de Nazaret, el Cristo liberador. HOAC. Madrid, 1995.

7 Mateo 5: 20.

8 MARTIN VELASCO, Juan. El malestar religioso de nuestra cultura. Ediciones Paulinas. Madrid, 1993; La experiencia cristiana de Dios. Trotta. Madrid, 1995; El encuentro con Dios. Caparrós Editores. Madrid, 1997. DUQUE, Joao. Manuel. El Dios ocultado. Sígueme. Salamanca, 2017. JOHNSON, Elizabeth A. La búsqueda del Dios vivo: trazar las fronteras de la teología de Dios. Sal Terrae. Santander, 2008. McFAGUE, Sallie. Modelos de Dios: teología para una era ecológica y nuclear. Sal Terrae. Santander, 1994. CABADA CASTRO, Manuel. El Dios que da qué pensar: acceso filosófico antropológico a la divinidad. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1999.

9 Eclesiástico 15: 16-18

10 CASTILLO, José María. El discernimiento cristiano: por una conciencia crítica. Sígueme. Salamanca, 2001. LÓPEZ CORDERO, Martha Lucía. El discernimiento como educación responsable de la libertad desde las categorías de libertad, pecado y gracia. Propuesta teológica a partir de La Vida es Sueño de Pedro Calderón de la Barca. Trabajo de grado para optar al título de Magister en Teología. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 2009. CATALÁ, Toni. Discernimiento y vida cotidiana. Cristianismo y Justicia. Barcelona, 2012. MIFSUD, Tony .El discernimiento: de la espiritualidad a la ética. En Revista Cuestiones Teológicas volumen 47 número 108, páginas 134-154. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, julio-diciembre 2020. RUIZ JURADO, Manuel. El discernimiento espiritual: teología, historia, práctica. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 2002.

11 1 Corintios 2: 6-7

12 Mateo 5: 21-22

13 Gálatas 5: 1

domingo, 5 de febrero de 2023

COMUNITAS MATUTINA DOMINGO 5 DE FEBRERO 2023 DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

 

Por eso, que la luz de ustedes brille ante los hombres , para que ellos vean sus buenas obras y den gloria al Padre de ustedes que está en los cielos”

(Mateo 5: 16)



Lecturas:

  1. Isaías 58: 7-10

  2. Salmo 111: 4-9

  3. 1 Corintios 2: 1-5

  4. Mateo 5: 13 – 16

Es de todos sabido el carácter esencial de la coherencia ética que se pide a cada ser humano como lenguaje de fidelidad a su conciencia,1 a Dios, si es creyente, a la misma humanidad, a las convicciones fundamentales que dan sustento a su existencia, como dice con honda sabiduría el salmo 111: “Se yergue, como luz para los buenos, el que es justo, clemente y compasivo. Tiene piedad y ayuda al hombre bueno, y lleva sus negocios en conciencia. El justo no vacila ni un momento, su recuerdo por siempre durará; no teme los rumores alarmantes, su corazón confía en el Señor. El hace caridad y da a los pobres; su honradez permanece para siempre, levantará su frente con honor”. 2 El ser humano que es fiel a su conciencia es luz para el mundo, en la seriedad de su opción fundamental, y en la forma concreta como esta estructura todas sus opciones particulares, su estilo de vida, su relación con las demás personas, su trabajo, su servicio a la sociedad, la pertenencia a su comunidad de fe, su modo de estar en el mundo. 3 Quien vive en ética, justicia y rectitud, contribuye a la dignificación de la humanidad.

Pero también hay que mirar el reverso de la moneda, la decadencia moral, la corrupción, el vacío ético, el relativismo a ultranza, todas las conductas que desdicen de esa dignidad inherente a lo humano. Son tantas las narrativas en este sentido, la precariedad de muchas gentes, su incapacidad para el respeto, su decidida voluntad de maltratar al prójimo, sus estratagemas para evadir la responsabilidad, sus muchos procederes ajenos a la vocación de fidelidad a la que nos llaman Dios y la vida. Este tipo de personas no son luz para el mundo, 4 no son salvación para nadie, traen degradación, muerte, decadencia, frustración de todo proyecto de autenticidad.

El evangelio de este domingo, inscrito en el espíritu de las Bienaventuranzas, nos invita a una existencia luminosa e inspiradora: “Ustedes son luz para el mundo. No se puede esconder una ciudad edificada sobre un cerro. No se enciende una lámpara para ocultarla, sino para ponerla en un candelero, a fin de que alumbre a todos los de la casa. Por eso, que la luz de ustedes brille ante los hombres, para que ellos vean sus buenas obras y den gloria al Padre de ustedes que está en los cielos”. 5 Jesús nos llama a ser significativos para la humanidad, salvíficamente signicativos.

Qué es , en definitiva, lo que salva y da sentido pleno al ser humano? Pregunta que se formula con gran simpleza pero que esconde el deseo más profundo que alienta en nosotros, el que moviliza todo nuestro proyecto vital. A esta cuestión responden los múltiples esfuerzos de la filosofía, las tradiciones religiosas, los núcleos de valores de las comunidades y grupos sociales, las configuraciones culturales, los desarrollos de la ciencia, el reconocimiento de la dignidad humana, la organización institucional y jurídica, la capacidad humana de amar, de entregar la vida a un ideal totalizante, y tantas manifestaciones del hombre en busca de un significado cabal para su existencia.

Muchas de estas realizaciones son atinadas y logran dar un sustento humanista, espiritual, a quienes las viven, constituyéndose como genuinos arraigos de trascendencia, de felicidad, de plenitud, de armonía y coherencia, pero también otras resultan insuficientes, unas porque sucumben a la tentación de la arrogancia , o porque se consideran la medida plena de todo lo que las personas pueden hacer en esta materia, o porque se constituyen en penosos escenarios de dominación y tiranía de unos humanos para otros, revistiendo en unos casos modalidades sofisticadas, y en otros vulgar atropello y depredación.

El fallecido pensador polaco Zygmunt Bauman 6 en su libro “Vidas desperdiciadas: la modernidad y sus parias”, aborda la gravísima problemática de lo que él llama “residuos humanos”, consecuencia de la modernidad, de cierto tipo de globalización brutalmente desigual, del desequilibrio siempre creciente entre naciones ricas y naciones pobres.

La presente reflexión aprecia profundamente todo lo que la humanidad hace para obtener su plenitud y su realización,7 y reconoce con optimismo tales tareas, pero al mismo tiempo se sitúa en postura crítica para encontrar las señales de oscuridad, de injusticia, de desazón, de ruptura de la esperanza y del significado trascendente de la existencia. Repetido: el buen ser humano salva a sus semejantes!!

Y, para no prolongarnos en un análisis excesivo de la cuestión, proponemos lo que señala Pablo en la segunda lectura de este domingo, a ver qué retos nos plantea, en la clave de lo que venimos analizando: “Yo mismo, hermanos, cuando fui donde ustedes a anunciarles el misterio de Dios, no confié mi mensaje al prestigio de la palabra o de la sabiduría, pues sólo quería manifestarles mi saber acerca de Jesucristo, y además crucificado” .8

Tantas personas generan su propia oscuridad porque han dado la espalda al carácter fundamental del amor, de la compasión, de la solidaridad, del reconocimiento comprometido del prójimo y han desacralizado el misterio de la vida. Pablo en sus palabras está hablando de una sabiduría superior, que no es de razonamientos humanos, y deposita la raíz de la misma en Jesucristo crucificado, realidad que a los ojos de cierta lógica es total insensatez . Si exploramos en el significado de estas palabras nos vamos a encontrar con el Dios que se vacía de sí mismo para darse todo al hombre en términos de salvación y de liberación, Dios que se encarna en el aspecto dramático de nuestra realidad, el sufrimiento, el mal, la injusticia, la muerte, asumiéndola para salvarla. 9

Nos damos cuenta del alcance de esta definitiva inserción de Dios a través de Jesús? Captamos la novedad sustancial que en él se nos ofrece? La manera como vivimos actualmente significa algo para otros en términos de consistencia ética y espiritual?

Lo que destaca en el Señor Crucificado es su lenguaje contundente de amor y de incondicional solidaridad con el género humano, susceptible este último de sucumbir en su ambigüedad y, en consecuencia, necesitado de salvación. Esto es lo que ilumina y da sabor a la nueva condición humana que surge de la implicación de Dios en nuestra historia: “Ustedes son la sal de la tierra. Y si la sal se vuelve desabrida, con qué se le puede devolver el sabor? Ya no sirve para nada sino para echarla a la basura o para que la pise la gente”. 10

El gran indicador para valorar al ser humano no reside en su disposición para el progreso material, sino en su apertura al amor definitivo, en su actitud de trascendencia, en su capacidad para construír un mundo incluyente, solidario, justo. Esto, que desde luego no es patrimonio exclusivo del cristianismo, sí hace parte de los elementos normativos del proyecto de Jesús, y al asumirlos nos juntamos con hombres y mujeres de buena voluntad para construír un mundo que refleje la trascendencia de Dios desde la amorosa sabiduría de la cruz.

La experiencia del apóstol Pablo es una proclamación constante de la sabiduría de la cruz, que desafía la vanidad de todos los poderes y poderosos del mundo, que pone en crisis los títulos humanos de soberbia y autosuficiencia, y nos indica contundentemente que es la lógica del amor la que salva e ilumina a la humanidad: “Me presenté débil, iba inquieto y con mucho temor, de manera que no tenía el lenguaje ni los discursos de los que saben hablar y conquistar a sus oyentes. Pero sí, se manifestó el Espíritu con su poder , para que ustedes creyeran, no ya por la sabiduría de un hombre, sino por la sabiduría de Dios”. 11

Las dos miniparábolas que trae hoy el texto de Mateo – la de la sal, la de la luz - puestas inmediatamente después de las bienaventuranzas, 12 son una referencia directa a la misión de los seguidores de Jesús.13 No estamos en el mundo para establecer una estructura religiosa en el sentido tradicional del término, similar a la de los fariseos y maestros de la ley, sino para comunicar la Buena Noticia que proviene de Dios, oferta misericordiosa para todos, primeramente para los desheredados y condenados, con el fin de alentar a una vida digna y esperanzada. Y esto es anunciar una gratuidad desbordante, que supera desmedidamente lo puntual y se convierte en el clima permanente de ser humanos en este camino propuesto por Jesús.

El profeta Isaías nos indica en qué consisten esa sal y esa luz: “Compartirás tu pan con el hambriento, los pobres sin techo entrarán a tu casa, vestirás al que veas desnudo y no volverás la espalda a tu hermano. Entonces tu luz surgirá como la aurora y tus heridas sanarán rápidamente. Tu recto obrar marchará delante de ti y la Gloria de Yavé te seguirá por detrás”. 14



1 GIL HELLÍN, Francisco. La fidelidad a la conciencia, garantía de convergencia. En https://www.dadun.unav.edu./bitstream/1071/5888/1/FRANCISCO%20GIL%20HELLIN.pdf NEDONCELLE, Marcel. La fidelidad. Palabra. Madrid, 2002. BRUGUÉS, Jean Louis. La conciencia: Dios habla al corazón del hombre. En Revista Teología y Vida volumen 56 número 2, páginas 383.394. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile, 2014. MORALES, José. Una visión cristiana de la conciencia. En https://www.core.ac.uk/download/pdf/83564156.pdf GARCÍA DE HARO, R. Qué es la conciencia habitual? En https://www.repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/14784/2/que-es-conciencia-habitual.pdf DE CELAYA, Ignacio. La sindéresis, principio de rectitud moral. En https://www.core.ac.uk/download/83558235.pdf VIDAL, Marciano. Para conocer la ética cristiana. Verbo Divino. Estella, 1989; Moral de Actitudes (3 volúmenes). Perpetuo Socorro. Madrid, 1990. MIFSUD, Tony. Ethos cotidiano: cómo interpretar éticamente la realidad? Universidad Alberto Hurtado. Santiago de Chile, 2006. VARGAS VARGAS, Jorge Eduardo. Formación de la conciencia moral: referentes conceptuales. En Revista Educación y Desarrollo Social volumen 3 número 1, páginas 108-128. Universidad Militar Nueva Granada. Bogotá, enero-junio 2009.

2 Salmo 111: 4-9

3 LUYPEN, William. Fenomenología del Derecho Natural. Carlos Lohlé. Buenos Aires, 1971. RAWLS, John. Teoría de la Justicia. Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 2006. CAMPS, Victoria & GINER, Salvador. Manual de Civismo. Ariel. Barcelona, 1998. MARTÍNEZ NAVARRO, E. Etica para el desarrollo de los pueblos. Trotta. Madrid, 2000. GARCÍA, Dora Elvira & TRASLOSHEROS, Jorge (Coordinadores) Etica, persona y sociedad: una ética para la vida. Porrúa-Tecnológico de Monterrey. México, D.F., 2007. MARINA, José Antonio. Etica para náufragos. Anagrama. Madrid, 1999. CALDERÓN C. , Antonio. La convivencia social entre la ética y el pluralismo: una perspectiva desde Emmanuel Lévinas. En Revista Actualidades Investigativas en Educación, volumen 18 número 2, páginas 1-17. Universidad de Costa Rica. San José de Costa Rica, mayo-agosto, 2018.

4 BERTHIN SILES, Gerardo. El ser humano, la corrupción y la política. En https://www.scielo.org.bo/pdf/rcc/n5/a16.pdf MIRANZO DÍAZ, Javier. Causas y efectos de la corrupción en las sociedades democráticas. En Revista de la Escuela Jacobea de Posgrado número 14, páginas 1-26. Xalapa México, junio 2018. RODRÍGUEZ GARCÍA, N. y CAPARRÓS, Fabián. La corrupción en un mundo globalizado: análisis interdisciplinar. Ratio Legis. Salamanca, 2004. PARDO MANRIQUE, Román Angel. La corrupción como descomposición de las relaciones constitutivas del ser humano. Una reflexión teológica. En Revista Veritas número 41, páginas 89-115. Pontificio Seminario Mayor San Rafael. Valparaíso, diciembre 2018.

5 Mateo 5: 14-16

6 1925-2017. BAUMAN, Zygmunt. Vidas desperdiciadas: la modernidad y sus parias. Paidós. Barcelona, 2005. CALZADILLA, Ramón. La crisis humana como una crisis en la formación de valores. En Sapiens Revista Universitaria de Investigación volumen 11 número 2, páginas 57-74. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Caracas, julio-diciembre 2010. FERRATER MORA, José . Las crisis humanas. Alianza Editorial. Madrid, 1983. ARENDT, Hannah. La condición humana. Paidós. Barcelona, 1998. VALVERDE, Carlos. Génesis, estructura y crisis de la modernidad. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1996.

7 KRAUSE, C. Ideal de la humanidad para la vida. En https://www.biblioteca.org.ar/libros/89759.pdf LEPP, Ignacio. La existencia auténtica. Carlos Lohlé. Buenos Aires, 1972. MORIN, Edgar. La vía para el futuro de la humanidad. Paidós. Barcelona, 2011. COMISIÓN MUNDIAL SOBRE LA DIMENSIÓN SOCIAL DE LA GLOBALIZACIÓN. Por una globalización justa: crear oportunidades para todos. Organización Internacional del Trabajo OIT. Ginebra, 2004. ORTIZ CORONADO, Eduardo Flavio. Aporte de las religiones para la fundamentación racional de la moral en el orden mundial. Una mirada crítica a la ética mundial de Hans Küng. En Revista Tierra Nuestra número 11, páginas 109-125. Universidad Nacional Agraria La Molina. Lima, 2016. KÜNG, Hans. Proyecto de una ética mundial. Trotta. Madrid, 1991; En busca de nuestras huellas: la dimensión espiritual de las religiones del mundo. Debate. Barcelona, 2004. FROMM, Erich. La revolución de la esperanza: hacia una tecnología humanizada. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2000.

8 1 Corintios 2: 1-2

9 STEIN Edith. SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ. Ciencia de la Cruz. Monte Carmelo. Burgos, 2014. SANCHO FERMÍN, Francisco Javier. Dentro del sanjuanismo moderno: la Ciencia de la Cruz de Edith Stein. En Revista Teresianum número 44, páginas 323-352. Facultad Teológica Teresianum. Roma, 1993. ROMÁN MARTÍNEZ, María del Carmen. Confundirá la sabiduría de los sabios: en busca de la sabiduría como criterio de discernimiento paulino. En Revista Proyección número 56, páginas 299-314. Universidad Loyola de Andalucía, Facultad de Teología de Granada. Granada, 2009. MOLTMANN, Jürgen. El Dios Crucificado: la cruz de Cristo como base y crítica de la teología cristiana. Sígueme. Salamanca, 2010. NSENGIMANA NIHIGO, Jean Bosco. La cruz histórica de Jesús de Nazaret: anuncio de una cultura de la hermandad universal y denuncia de la inédita inhospitalidad. En https://wwwrepositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/8476/1/cruz-historica-jesus-nazaret-anuncio.pdf BOFF, Leonardo. Pasión de Cristo, Pasión del Mundo. Sal Terrae. Santander, 1980.

10 Mateo 5:13

11 1 Corintios 2: 3-5

12 CHÉRCOLES, Adolfo. Las Bienaventuranzas, corazón del Evangelio. Mensajero. Santander, 2014. RADCLIFFE, Timothy. Ser cristianos en el siglo XXI: una espiritualidad para nuestro tiempo. Sal Terrae. Santander, 2016. TRIGO, Pedro. Espiritualidad encarnada: para vivir la novedad del Vaticano II. Sal Terrae. Santander, 2022; Jesús, nuestro hermano. Acercamientos orgánicos y situados a Jesús de Nazaret. Sal Terrae. Santander, 2018.

13 FRICKE, Roberto. Las parábolas de Jesús: una aplicación para hoy. Mundo Hispano. El Paso, 2005. CENTRO BIBLICO VERBO DIVINO. Las parábolas de Jesús: Para leer el Nuevo Testamento. Verbo Divino. Quito, 2016. LOHFINK, Gerhard. Las cuarenta parábolas de Jesús. Verbo Divino. Estella, 2021.

14 Isaías 58: 8

domingo, 29 de enero de 2023

COMUNITAS MATUTINA 29 DE ENERO 2023 IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

 

Felices los que tienen espíritu de pobre porque de ellos es el reino de los cielos”

(Mateo 5: 3)

Lecturas:

  1. Sofonías 2: 3 y 3: 12: 13

  2. Salmo 145

  3. 1 Corintios 1: 26-31

  4. Mateo 5: 1-12



Jesús no fue un predicador doctrinal teórico, ni maestro reformador de la religión, ni asceta con deseos de imponer obligaciones rituales y morales a sus seguidores. En él lo que predomina es su condición de profeta urgido y apasionado por el reino de Dios, pasión que para él era su mayor compromiso. Este elemento es definitivo para poder captar y asumir la esencia de su mensaje que conocemos con el nombre de Buena Noticia-Evangelio. Dentro de esta oferta – que tiene la pretensión de ser sentido definitivo de vida para quienes la acogen – es fundamental su énfasis en la reivindicación de los seres humanos destruídos por la injusticia, por la humillación, por el pecado, por la exclusión social, por la pobreza, por todo lo que menoscaba su dignidad y su felicidad. 1 Y, por supuesto, sin ser excluyentes, aquí lo que resulta evidente es el compromiso salvífico-liberador de Dios hacia el ser humano, cualquiera sea su condición, pobres, ricos, creyentes, no creyentes, de tradiciones religiosas distintas del cristianismo, de toda cultura, nación, condición social o económica:2 “Hermanos, fíjense a quienes llamó Dios. Entre ustedes hay pocos hombres cultos según la manera común de pensar; pocos hombres poderosos o que vienen de familias famosas. Bien se puede decir que Dios ha elegido lo que el mundo tiene por necio, con el fin de avergonzar a los sabios; y ha escogido lo que el mundo tiene por| débil, para avergonzar a los fuertes. Dios ha elegido a la gente común y despreciada; ha elegido a lo que es nada para rebajar a lo que es, y así ya nadie se podrá alabar a sí mismo delante de Dios”. 3

Somos la opción preferencial de Dios y, dentro de esto, son prioritarios los deshumanizados, los disminuídos en su dignidad. Esta pasión tiene su fundamento en su decidida referencia a la voluntad de Dios, al cumplimiento del deseo salvador del Padre.

También, en coherencia con todo lo anterior, los evangelios proponen, cada uno con su énfasis propio, la condición divina de Jesús, su realidad de Hijo de Dios, que se articula con su humanidad y con su ministerio profético. 4 Al comenzar este 2023 propongámonos este encuentro con el que es verdadero Dios y verdadero hombre, Jesús, el Cristo. Siguiendo la pedagogía progresiva del año litúrgico es imperativo situarnos ante él, ante sus prioridades y programa, para avanzar progresivamente en lo que el nuevo ciclo nos propone sobre él, siempre con la intención de modelar nuestra vida creyente con la suya. En este ciclo A nos acompaña principalmente el evangelio de Mateo, en las lecturas que la Iglesia propone para cada domingo. 5 Este relato evangélico fue escrito principalmente para judíos convertidos a la fe cristiana. Por esta razón, el autor se esfuerza en establecer la diferencia cualitativa entre la lógica religiosa del judaísmo de ese tiempo y la novedad que acontece en Jesús.

Este domingo nos llega con el muy conocido comienzo de las Bienaventuranzas: “Felices los que tienen espíritu de pobre porque de ellos es el reino de los cielos; Felices los que lloran, porque recibirán consuelo; Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia; Felices los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán saciados; Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia; Felices los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios; Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios; Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. 6

En esta profecía él revela el rostro de misericordia y compasión , esencia de la personalidad del Padre Dios, revela así mismo el valor del ser humano y de la vida, y deja claro que en su humanidad se manifiesta la divinidad, con su condición salvadora y liberadora, promesa de divinización para todo ser humano. Particularmente se fija en quienes viven contraculturalmente, negando la primacía del poder, del dinero, del autoritarismo, de la violencia, y afirmando el sentido liberador de la pobreza y de la austeridad, del servicio, del trabajo denodado por la paz y la justicia.7 El ministerio jesuánico consiste en restablecer la pasión de vivir en amor y en libertad, transformar el corazón humano, hacer posible que descubra a Dios Padre, como el experto en hacerlo nuevo todo, conduciendo a que los seres humanos depongamos los intereses personales, a que veamos a los otros como coequiperos en el camino de la vida, no como competidores o adversarios, a que cultivemos la convicción de que la diversidad de estilos y mentalidades es una riqueza que hace posible una mayor hondura en el bien común, a que el poder no medie nuestros vínculos, sino el servicio y la cultura de la solidaridad.

La voluntad de Dios es la felicidad del ser humano,8 de esto tiene Jesús total claridad y a eso entrega su vida, se refiere siempre al Padre y lo traduce en la donación de sí mismo al prójimo abatido por la infelicidad y la injusticia. En Jesús esa esperanza se vuelve realidad, historia, posibilidad, alternativa de vida y de sentido para muchos. Es tarea de la Iglesia significar con eficacia el ministerio de Jesús y hacerlo vigente en cada momento de la historia, su misión no es anunciarse a sí misma sino transmitir a todos el Evangelio original de Jesús, que tiene en las Bienaventuranzas su programa y sus valores fundamentales. Bienaventuranza es sinónimo de felicidad.

Las bienaventuranzas sorprenden gratamente a los desencantados y sufrientes, y alienta a quienes viven a contracorriente del egoísmo mundano. Ellas condensan el modo de ser de Jesús y presentan nítidamente su proyecto. Con claridad nos pone en términos de tesis y antítesis:

  • Contra riquezas, pobreza y vida austera

  • Contra poder, servicio y solidaridad

  • Contra violencia y dominación, paz y justicia

  • Contra el éxito individualista, comunidad y vida fraterna

  • Contra el ego, el nosotros

  • Contra el desprecio a los pobres, la afirmación de su dignidad

  • Contra el desorden establecido, “otro mundo posible desde Jesús”

  • Contra la intransigencia y la venganza, el perdón y la misericordia

  • Contra el engaño y la mentira, la pasión por la verdad

  • Contra la sociedad de consumo y el derroche, la mesa compartida9

  • Contra la cultura del facilismo y la superficialidad, la densidad humana y divina a la que nos invita el Padre

  • Contra arrogancia, humildad

  • Contra la competencia egoísta, comunión y participación

  • Contra el dominio del materialismo egoísta, vida en el Espíritu10

La comunidad cristiana que asume el estilo de vida que proponen las Bienaventuranzas choca con la sociedad que vive de otra manera, con las tesis del egoísmo institucionalizado que se traducen en las prácticas cotidianas de muchas personas. La comunidad discipular que surge del espíritu de Jesús se convierte en molestia y amenaza para la sociedad. Por eso, cabe preguntarse si el cristianismo y la Iglesia son una religión socialmente acomodada, que no vive en perspectiva profética, o si ella asume, como el Señor, la contradicción ante esta escala de valores individualistas y desentendidos de la trascendencia hacia Dios y hacia el prójimo. El auténtico testimonio cristiano, su quehacer, su espiritualidad, deben minar los cimientos sobre los que se edifica la sociedad injusta. Por esto, no son de extrañar la cantidad y calidad de las persecuciones, los conflictos, vividos siempre por muchos cristianos y comunidades de fe. En medio de las hostilidades, los cristianos están llamados a la entereza, a la solidez que afronta la adversidad. La alegre certeza de Dios es fuente de coraje y esperanza. Estas son las implicaciones del discipulado cristiano. 11

Todo el ser y quehacer de la Iglesia debe estar en función de este carácter, hacer palpable el reino de Dios y su justicia, significar con eficacia sacramental al Señor Jesucristo, acoger a todos los seres humanos, ser una Iglesia en salida – como la refiere el Papa Francisco - ejercer una luminosidad que dé esperanza y garantía a la humanidad, no imponer disciplinas ni dogmas con autoridad vertical, ser comunidad que hace evidente la fraternidad de los hijos de Dios, convertirse siempre, ser casa de todos, ser luz en la oscuridad, como Jesús.

Frente a los criterios de éxito que propone el mundo de la injusticia y del inmanentismo radical Jesús proclama ocho veces en dónde se encuentra la genuina felicidad. Esta se halla en la configuración de individuos, comunidades, sociedades, donde los valores de justicia, convivencia, solidaridad, comunión, servicio, determinen la relación entre las personas: “El resto de Israel no cometerá injusticias ni hablará falsamente; y no se encontrarán en su boca palabras engañosas”. 12 La sociedad de la injusticia ofrece seudofelicidad a costa de la infelicidad de la mayoría, empobreciendo, negando derechos, excluyendo, oprimiendo, instrumentalizando. En abierta y evangélica contradicción, la propuesta de Jesús trabaja para eliminar todo tipo de opresión, haciendo del ser humano libre un feliz anticipo de la consumación futura en la plenitud de Dios.

1 CASTILLO, José María. El reino de Dios: por la vida y la dignidad de los seres humanos. Desclée de Brower. Bilbao, 1999. LÓPEZ, Mariola. El reino de Dios: la misión de Jesús en el mundo. En https://www.www.vidadelacer.org/images/documentos/2.-%20El%20Reino20de%20Dios.%20la%20Mision%20de%20jesus.pdf LUBICH, Chiara. La voluntad de Dios Ciudad Nueva. Madrid, 2011. RAHNER, Karl. Cristología Trascendental en IDEM. Curso fundamental sobre la fe. Herder. Barcelona, 1979; páginas 247-253. RATZINGER, Joseph. Introducción al Cristianismo. Sígueme. Salamanca, 2001. KASPER, Walter. Jesucristo, el testigo de la fe. En IDEM. Introducción a la fe. Sígueme. Salamanca, 2001; páginas 53-70. KÜNG, Hans. La Causa de Dios. En IDEM. Ser cristiano. Trotta. Madrid, 1996; páginas 223-259. BAENA, Gustavo. Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. En IDEM. Fenomenología de la Revelación. Verbo Divino. Estella, 2011; páginas 1009-1063.

2 DÍAZ, Carlos. La persona como don. Desclée de Brower. Bilbao, 2001. GUARDINI, Romano. Mundo y persona: ensayos para una teoría cristiana del hombre. Guadarrama. Madrid, 1963. LUCAS LUCAS, Ramón. El hombre, espíritu encarnado. Sígueme. Salamanca, 1999. MOURLON, P. El hombre en el lenguaje bíblico: corazón, lengua y manos en la Biblia. Verbo Divino. Estella, 1984. PLASENCIA LLANOS, Vicente. Ser humano: un proyecto inconcluso. Reflexiones filosófico-teológicas sobre la antropología. Universidad Politécnica Salesiana. Cuenca, 2017.

3 1 Corintios 1: 26-29

4 GONZÁLEZ DE CARDEDAL, Olegario. Cristología. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1999. KASPER, Walter. Jesús, el Cristo. Sígueme. Salamanca, 1989. URÍBARRI BILBAO, Gabino. El Hijo se hizo carne. Sígueme. Salamanca, 2021. FERNÁNDEZ, Samuel. El descubrimiento de Jesús: los primeros debates cristológicos y su relevancia para nosotros. Sígueme. Salamanca, 2022.

5 HERAS OLIVER, Gloria. Jesús según San Mateo: análisis narrativo del primer evangelio. Universidad de Navarra. Pamplona, 1998. PIKAZA, Xabier. Evangelio de Mateo: de Jesús a la Iglesia. Verbo Divino. Estella, 2016. RAMÍREZ FUEYO, Francisco. El Sermón del Monte y la Ley en Mateo. Aula de Teología de la Universidad de Cantabria. Santander, 30 de octubre de 2007. RODRÍGUEZ CARMONA, Antonio. Evangelio de Mateo (Comentarios a la Nueva Biblia de Jerusalén). Desclée de Brower. Bilbao, 2014. LEVORATTI, Armando J. Mateo. En Comentario Bíblico Latinoamericano Nuevo Testamento, volumen 2; páginas 277-400. Verbo Divino. Estella, 2007. LUZ, Ulrich. El Evangelio según San Mateo. Sígueme. Salamanca, 2005 (4 volúmenes). NEYREY, Jerome H. Honor y vergüenza: lectura cultural del Evangelio de Mateo. Sígueme. Salamanca, 2005.

6 Mateo 5: 3-10

7 GONZÁLEZ-CARVAJAL, Luis. Las bienaventuranzas, una contracultura que humaniza. Sal Terrae. Santander, 2013. STOTT, John. El Sermón del Monte: contracultura cristiana. Certeza. Buenos Aires, 1998. LOHFINK, Gerhard. El Sermón de la Montaña, para quien? Herder. Barcelona, 1989. PHILIPE, Jacques. La felicidad donde no se espera: meditación sobre las Bienaventuranzas. Rialp. Madrid, 2018. ARANGUREN PERAZA, Gilberto. Las Bienaventuranzas y la noción de la enseñanza moral de felicidad. En Revista Paradigma volumen 40 número 2. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Maracay, diciembre 2019. DUMAIS, M. El Sermón de la Montaña. Verbo Divino. Estella, 1998. LAMBERT, Bernard. Las Bienaventuranzas y la cultura hoy. Sígueme. Salamanca, 1998.

8 CASTILLO, José María. Dios y nuestra felicidad. Desclée de Brower. Bilbao, 2002. AGUIRRE MONASTERIO, Rafael . La mesa compartida: estudios sobre el Evangelio desde las ciencias sociales. Sal Terrae. Santander, 1994. THEOBALD, Cristoph. El estilo de la vida cristiana. Sígueme. Salamanca, 2016; El cristianismo como estilo: pensar una pluralidad de maneras de vivir. En https://www.repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/8511/1/cristianismo-como-estilo-pensar-pluralidad.pdf ECHEGARAY, Hugo. La práctica de Jesús. Centro de Estudios y Publicaciones CEP. Lima, 1986.

9 CASTILLO, José María. La ética de Cristo. Desclée de Brower. Bilbao, 2017. GONZÁLEZ FAUS, José Ignacio. Otro mundo es posible desde Jesús. Sal Terrae. Santander, 2010; El rostro humano de Dios: de la revolución de Jesús a la divinidad de Jesús. Sal Terrae. Santander, 2008. HURTADO, Larry W. Destructor de los dioses: el cristianismo en el mundo antiguo. Sígueme. Salamanca, 2017. PÉREZ ANDREO, Bernardo. La revolución de Jesús: el proyecto del Reino de Dios. PPC. Madrid, 2018. THEISSEN, Gerd. El movimiento de Jesús: historia social de una revolución de los valores. Sígueme. Salamanca, 2005. PIKAZA, Xabier. Dios o el dinero. Sal Terrae. Santander, 2018.

10 VILA PORRAS, Carolina. Ser cristiano hoy a partir de la práctica de las Bienaventuranzas. En Revista Cuestiones Teológicas volumen 41 número 95, enero-junio-2014, páginas 167-190. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, 2014. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. Ver III Parte La vida en Cristo Primera sección La Vocación del hombre: la vida en el Espíritu. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano. 1990. VENTURA, María Cristina. Bienaventuranzas y globalización: dos proyectos contrapuestos. Una reflexión a partir de Mateo 5: 3-11. En Revista Pasos segunda época número 126, páginas 24-28. Departamento Ecuménico de Investigaciones. San José de Costa Rica, julio-agosto 2006. SEGUNDO, Juan Luis. El caso Mateo: los comienzos de una ética judeocristiana. Sal Terrae. Santander, 1994.

11 GONZÁLEZ, Justo L. Teología liberadora: enfoque desde la opresión en una tierra extraña. Kairós. Barcelona, 2020. VITORIA CORMENZANA, Francisco Javier. Honrados con lo real y cantores de esperanza. Lectura creyente de los procesos de exclusión. En https://www.dominicasanunciata.org/wp-content/uploads/2016/06/wdomi_pdf_4804-6dT5zTXshy3ZIVNL.pdf GALILEA, Segundo. Vivir el Evangelio en tierra extraña. Indo American Press Service. Bogotá, 1976. AGUIRRE MONASTERIO, Rafael. La persecución en el cristianismo primitivo. En https://www.redicces.org.sv/jsoui/bitstream/10972/1245/1/RLT-1996-037-B.pdf PUERTAS ABIERTAS. Informe de la lista mundial de la persecución 2022. En https://www.puertasabiertas.org/recursos-para-descargar/lmp2022_informe_complementario_pdf PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIALOGO INTERRELIGIOSO. El testimonio cristiano en un mundo multirreligioso: recomendaciones de conducta. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2011.

12 Sofonías 3: 13.

sábado, 31 de diciembre de 2022

COMUNITAS MATUTINA DOMINGO 1 DE ENERO DE 2023 CICLO A SOLEMNIDAD DE SANTA MARIA MADRE DE DIOS

 

Pero María conservaba y meditaba todo en su corazón”

(Lucas 2: 19)



Lecturas:

  1. Números 6: 22 – 27

  2. Salmo 66

  3. Gálatas 4: 4 – 7

  4. Lucas 2: 16 - 21

Con esta celebración de Marìa, Madre de Dios, tenemos un significativo complemento de Navidad, porque su contenido se integra en la misma perspectiva del Dios a quien entendemos a partir de lo humano, como es la lógica de la encarnación, misterio en el que nuestro Dios se inserta plenamente en la condición de la humanidad, según afirmamos en la reflexiòn de Navidad. Dios se hace humano en el Hijo para que nosotros nos hagamos divinos.1 Esta es la esencia del movimiento teologal de la encarnaciòn.

A partir del ser humano se llega a Dios. El , para hacerse inteligible a nosotros , adopta nuestro modo de ser, realidad que es esencial en nuestra fe, no simple estrategia de apariencia, sino vigorosa y contundente realidad de salvación. Entendemos a Dios en su quehacer salvador y liberador. Por el ser humano Jesús de Nazareth , Dios llega a nosotros. El gran acontecimiento teologal es un hecho cuyo lenguaje es el de nuestra propia humanidad. Jesús es la visibilidad histórica de Dios.2

Con este contenido hacemos más sólida nuestra comprensión y apropiación de la humanidad de Jesús, afirmando la maternidad de María, en cuanto madre de este ser humano que es también divino. Ella es el medio que hace posible la presencia histórica de la Palabra 3: “ Dijo María: he aquí la servidora del Señor; hágase en mí según tu palabra4. Dios confirma su profundo respeto a la libertad humana, por eso somete al discernimiento de María la posibilidad de la aceptación. Es un Dios que se propone, no se impone.

Para entenderlo mejor hagamos un comentario a modo de contraste. En las religiones de la antigüedad los dioses eran seres lejanos e inaccesibles, omnipotentes y siempre demandantes de adoración y sacrificios, con rasgos temibles que infundían en sus creyentes actitudes de miedo y angustia; en cambio, la diferencia cualitativa con el cristianismo es la total accesibilidad de Dios en este feliz acontecimiento de la encarnación, es María el recurso humano-maternal que lo trae y lo hace presente entre nosotros. Por eso la designación hebrea del nombre Emmanuel, con el que también se llama a Jesús, el Dios-con-nosotros. María hace viable la cercanía encarnada de Dios.

Los lectores deben saber que la definición de María como Madre de Dios fue realizada por el Concilio de Efeso en el año 431, enseñanza que no surgió de un asunto gratuito. Se diò en el contexto de contrarrestar las afirmaciones de Nestorio5 , quien sostenía una total separación entre la realidad humana de Jesucristo y su realidad divina. Este tipo de pensamiento atentaba contra la manifestación plena de lo divino en lo humano, como es la fe íntegra del cristianismo, con las consecuencias en la vida práctica de una disociación total entre vida espiritual y existencia humana. Nestorio oscurecía la humanidad de Jesús, la desencarnaba de lo humano. Este comentario que no lo hacemos por vana erudición teológica, es una importante aclaración para ayudar a nuestros lectores en la comprensión de hechos teológico-pastorales que han sucedido en la historia cristiana, algunos de ellos muy empeñados en deshumanizar nuestra fe, en sustraerle su esencial connotación encarnatoria. Hoy en dìa también se dan tendencias de ese tipo en algunos àmbitos de la Iglesia Catòlica y de las Iglesias reformadas, que es preciso advertir y purificar.

Por esta razón, el Concilio citado sale al paso de esta tendencia para afirmar que Jesús ha tenido un proceso humano, sin dejar de ser Dios, y para eso define la maternidad de María como componente esencial de esa humanidad.6

Durante mucho tiempo se ha deformado la devoción mariana, haciendo a María casi más importante que su Hijo, y atribuyéndole prerrogativas que la divinizan en exceso y le sustraen su humanidad. Para la Iglesia Marìa es el modelo de la fe y de la acogida de la voluntad de Dios, segura ella de que el Dios que la hizo madre de Jesùs es un Dios fiel a su promesa, un Dios que cree en la humanidad, siempre resuelto a dar todo de Sì para nuestra plenitud y salvación. Y ese Todo es Jesùs, el hijo de Marìa. Quien quiera apropiarse con seriedad de la dinámica de la fe y del discernimiento de las señales de Dios en la vida no tiene màs que fijarse en ella, la primera creyente. 7

Estas consideraciones también son relevantes para aportar una reflexión sobre el significado profundo de lo femenino. Es fundamental reconocer a la mujer y su papel decisivo en la vivencia del Evangelio y en la configuración y servicio de muchas realidades en la vida de la Iglesia: la animación de comunidades cristianas, la vida religiosa femenina, tan rica en su diversidad de carismas y ministerios, la dimensión del cuidado también multiforme, el recuerdo constante de la abnegación y de la entrega sacrificada de la vida, el aporte tan valioso de ellas en la catequesis y en la transmisión de la fe, su lucha valerosa en la defensa de la vida, su presencia notable en el campo de la reflexión teológica y de la interpretación bíblica, y tantos otros ámbitos donde la rica percepción femenina de Jesùs y de su evangelio cualifican muy significativamente la existencia cristiana. 8

El relato evangélico de hoy es muy escueto pero suficientemente elocuente para aludir a María: “Fueron rápidamente y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, les contaron lo que les habían dicho del niño. Y todos los que lo oyeron se asombraban de lo que contaban los pastores. Pero María meditaba y conservaba todo en su corazón” 9.

No son relatos biográficos en sentido estricto sino interpretaciones teológicas de la comunidad que dio origen a este evangelio, en las que quieren destacar el acontecer de la divinidad en la humanidad de Jesús y de su entorno familiar, el de María y el de Josè: “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu palabra” 10, su feminidad se da totalmente a este proyecto , viviéndola como esposa de José y madre de Jesús, subrayando en su ser esa propiedad femenina del ser maternal, sin impedimentos , siendo el vaso que porta en sí misma la vida de Dios, y brindando a la humanidad la posibilidad de tenerlo entre nosotros, uniendo a ello el encanto femenino de ser protectora de la vida, con esa cualidad que tienen ellas para experimentar con mayor profundidad el cuidado de los demás, la capacidad de abnegación, sin escatimar los sacrificios que esto demande, resplandeciendo igualmente en una hermosura que es de carácter espiritual, en el mejor significado de este término.

Esta lectura evangélica de lo femenino, hecha desde el ser de María, es una propuesta de indudable valor liberador para el ser humano de todos los tiempos de la historia. Tanto lo femenino como lo masculino están expuestos al machismo, al patriarcalismo y al matriarcalismo, , a la competencia de poder entre ambos sexos, a los estereotipos de mujer símbolo sexual o muñeca frágil, o sufrida matrona que carga sobre sí los excesos de sus varones, lo mismo que los modelos de hombres-machos determinados por el poder y la conquista.11

En el evangelio de Jesús surge una humanidad nueva y esperanzadora, con el sello sustancial de Dios, que hace posible hombres y mujeres que asuman su vida como don y servicio, como defensa de la vida y de la dignidad de todos los seres, como libertad ante los ídolos que asedian permanentemente, como ruptura con todo tipo de esclavitud.

Esta novedosa y redimida humanidad es presentada por la segunda lectura de este domingo, así: “Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para que rescatase a los que estaban sometidos a la ley y nosotros recibiéramos la condición de hijos. Y como son hijos, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo Abba, es decir, Padre. De modo que no eres esclavo sino hijo, y si eres hijo, eres heredero por voluntad de Dios” 12.

Todo lo que se destaca en este tiempo de Navidad, en el mundo cristiano, tiene que ver con la realidad del ser humano, con su historia y su mundo, con su existencia y, en ello, un Dios que se involucra humanamente, porque – lo sabemos muy bien – en nuestra condición humana no està la respuesta al sentido pleno de la vida, todos los días lo comprobamos en nuestras interminables fragilidades, incluìdas las de carácter moral. 13 Asì, recibimos como don, como gracia, una salvación procedente de una realidad Totalmente Otra que se encarna, que toma lo humano como modo histórico, lo asume, lo purifica, lo gratifica, lo salva, es Jesùs el Cristo, la Palabra hecha humanidad.14 María juega aquí papel protagónico. Su feminidad y su maternidad se dan sin límites para este proyecto! Vamos a breve descanso: estaremos de nuevo con Ustedes el 29 de enero.

1 CONCILIO VATICANO II. Constituciòn Dogmàtica Verbum Dei sobre la Divina Revelaciòn. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 1966. CAVALCANTI, Alexander. Aspectos teológicos de la encarnación en la teología del siglo XX. Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, 2013. CASTILLO, Josè Marìa. La humanización de Dios. Trotta. Madrid, 2016; La humanidad de Dios. Trotta. Madrid, 2012. ARANDA, Antonio. La cuestión teológica de la encarnaciòn del Verbo: relectura de tres posiciones características. En Revista Scripta Theologica número 25, páginas 49-94. Universidad de Navarra. Pamplona, 1993. LIBANIO, Joao Batista. El proyecto de Dios y su encarnaciòn en la historia. En https://www.sjweb.info/documents/cis/pdfspanish/200711504sp.pdf FERRANDO, Miguel Angel. Interpretaciòn, verdad y encarnaciòn de la Palabra de Dios. Conferencia Episcopal de Chile. Santiago de Chile, 2011. BRANDT, Hermann. Tras las huellas de la encarnaciòn: el emerger de Dios en Amèrica Latina. En https://www.seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol22/88/088_brandt.pdf FORTE, Bruno. La Trinidad como historia: ensayo sobre el Dios cristiano. Sìgueme. Salamanca, 1988. MOINGT, Joseph. El hombre que venìa de Dios. Volumen II: Cristo en la historia de los hombres. Desclèe de Brower. Bilbao, 1995.

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3 THURIAN, Max. María madre del Señor, figura de la Iglesia. Hechos y Dichos. Madrid, 1966. LAURENTIN, Renè. Mariologìa. Herder. Barcelona, 1965. SCHYLLEEBECKX, Edward. Marìa, madre de la redención: bases religiosas del misterio de Marìa. Fax. Madrid, 1969. CABODEVILLA, Josè Marìa. Señora nuestra: el misterio del hombre a la luz del misterio de Marìa. Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1975. FORTE, Bruno. Marìa, la mujer icono del misterio. Sìgueme. Salamanca, 2001. GARRIDO, Javier. El camino de Marìa, vida y misión. Sal Terrae. Santander, 2007.

4 Lucas 1: 38.

5 Obispo de Constantinopla; 386-456. ROSNER, Ignacio Elìas. La construcción de la identidad cristiana en el marco del conflicto entre Cirilo de Alejandrìa y Nestorio de Constantinopla. En https://www.cdsa.aacademica.org/000-019/33.pdf PIÑERO, Antonio. Los cristianismos derrotados. EDAF. Madrid, 2007. IBAÑEZ, Javier & MENDOZA, Fernando. La maternidad divina de Marìa, dogma proclamado en Efeso. En https://www.dadun.unav.edu/bitstream/10171/12419/1/ST_IV-2_07.pdf GIUDICE, Hernàn. Herejìas, espiritualidad, pastoral: ayer y hoy. En Revista Teologìa tomo 47 nùmero 105, páginas 227-250. Pontificia Universidad Catòlica Argentina. Buenos Aires, agosto 2011.

6 BOFF, Leonardo. El rostro materno de Dios. San Pablo. Madrid, 1985. PAPA JUAN PABLO II. Carta Encìclica Redemptoris Mater sobre la Bienaventurada Virgen Marìa en la vida de la Iglesia Peregrina. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 1987. FORERO BUITRAGO, Samuel. Marìa, Virgen y Madre, formò su humanidad en la gracia. En Revista Albertus Magnus volumen 4 nùmero 2, páginas 11-24. Universidad de Santo Tomàs. Bogotà, 2012. LEÒN MARTÌN, Trinidad. La inclusión antropológica de los dogmas marianos, una mirada dentro de nuestro entorno teológico. En Revista Proyecciòn Teologìa y Mundo Actual número 207; páginas 311-322. Facultad de Teologìa de Granada. Granada, octubre-diciembre 2002. GARCÌA PAREDES, Josè Cristo Rey. Marìa en la fe de la Iglesia. Aula de Teologìa de la Universidad de Cantabria. Santander, 19 de febrero de 2013.

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9 Lucas 2: 16-19

10 Lucas 1: 38

11 VILLARREAL MONTOYA, Ana Lucìa. Relaciones de poder en la sociedad patriarcal. En Revista Actualidades Investigativas en Educaciòn volumen 1 nùmero 1, páginas 1-17. Universidad de Costa Rica. San Pedro Montes de Oca, enero-junio 2001. FUNDACIÒN JUAN VIVES SURIÀ. Lecturas para desarmar el patriarcado. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO. Caracas, 2010 . BOURDIEU, Pierre. La dominación masculina. Anagrama. Barcelona, 2010. ACCATI, Luisa. Hijos omnipotentes y madres peligrosas: el modelo católico y mediterràneo. En MORANT, Isabel (Editora). Historia de las mujeres en España y Amèrica Latina , volumen II, páginas 63-104. Càtedra. Madrid, 2006. CONGREGACIÒN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. Carta a los Obispos de la Iglesia Catòlica sobre la colaboración del hombre y de la mujer en la Iglesia y en el mundo. Librería Editrice Vaticana. Ciudad del Vaticano, 2004.

12 Gálatas 4: 4-7

13 RICOEUR, Paul. Finitud y culpabilidad. Taurus. Barcelona, 1982. HAN, Byung Chul. La sociedad del cansancio. Herder. Barcelona, 2012. JIMÈNEZ RESTREPO, Alejandro. Pandemia y fragilidad humana. Percepciones sobre la muerte desde la historia y la filosofía. Universidad Pontificia Bolivariana. Medellìn, 2021. COHEN AGREST, Diana. Ni bestias ni dioses: trece ensayos sobre la fragilidad humana. Debate. Buenos Aires, 2010.

14 PANIKKAR, Raimon. La plenitud del hombre: una cristofanìa. Siruela. Madrid, 1999. CORDOVILLA PÈREZ, Angel. Teologìa de la salvación. Sìgueme. Salamanca, 2021. SICILIANI BARRAZA, Marìa del Socorro. Antropologìa del sentido y teología del don: aporte teológico de Adolphe Geschè. Universidad de San Buenaventura. Bogotà, 2016.

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