domingo, 7 de febrero de 2021

COMUNITAS MATUTINA 7 DE FEBRERO 2021 DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B

 

Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios”

(Marcos 1: 39)

Lecturas:

  1. Job 7: 1-7

  2. Salmo 146

  3. 1 Corintios 9: 16-23

  4. Marcos 1: 29-39


La más grande inquietud para el ser humano, raíz de interminables preguntas existenciales, reside en el problema del mal y en el misterio de la muerte. Por qué Dios – si existe, preguntan muchos – permite la injusticia, el sufrimiento de los inocentes, la mala suerte de muchos justos, la inagotable cadena de violencias y atentados contra la dignidad humana , el “éxito” aparente de los malvados? Qué pasa con el derecho a la felicidad si el fantasma de la muerte siempre está en el horizonte?1

La respuesta a estos interrogantes está en la base de muchos desarrollos existenciales, de las ofertas religiosas y espirituales, de actitudes vitales prácticas. Hay propuestas serias, razonables, consistentes, avaladas por las vidas coherentes de millones de seres humanos, que se lanzan a la aventura de la vida dotados de notable consistencia interior, sus relatos vitales son indicadores de una estatura espiritual que sabe ir más allá de las contradicciones y extremas dificultades a las que todos estamos expuestos, como consecuencia de la inevitable precariedad que hace parte de nuestro equipaje existencial.2

Surgen también el sentimiento trágico de la vida, la desesperación extrema, la conciencia de que el absurdo rodea la humanidad y luego ingresa hasta sus más profundas entrañas convirtiendo en infierno tantas vidas que más bien son historias sin horizonte. Ya lo expresaba Albert Camus 3 con dramático realismo: el único problema filosófico verdaderamente serio es el suicidio, juzgar si la vida es o no digna de vivir es la respuesta fundamental a la suma de preguntas filosóficas.4 En este largo año de pandemia, con sus crecientes cifras de fallecidos y contagiados, esta cuestión se ha hecho más evidente que nunca. Tiene sentido la vida? Hay una respuesta razonable, sensata, al interrogante último de la humanidad? 5

Los textos que se ofrecen este domingo nos llevan a pensar sobre el problema del mal, sobre el sufrimiento que parece no tener respuesta, y también sobre la misión de Jesús, que sana, salva y libera de la angustia radical. La primera lectura, proveniente del clásico libro de Job está llena de preguntas , inicialmente encerradas en el círculo de la tragedia: “Como un esclavo que suspira por la sombra, como un asalariado que espera su jornal, así me han tocado en herencia meses vacíos, me han sido asignadas noches de dolor. Al acostarme pienso: cuándo me levantaré? Pero la noche se hace muy larga y soy presa de la inquietud hasta la aurora” .6

Job enfrenta estos interrogantes y propone las diversas posturas ante el misterio de siempre, radical y estremecedor. Sabemos que no es un relato histórico sino una reflexión sapiencial, en el que el mundo del Antiguo Testamento encara el asunto más doloroso que podemos vivir los seres humanos.

La figura del justo afectado por vacíos, muertes, desposesiones, desarraigos, transita por todo el libro, primero viviendo su crisis y la correspondiente protesta, luego asediado por consejeros y amigos, que traen a cuento sus posturas: renegar de Dios, abdicar de la esperanza, entregarse fatalmente a la tragedia, refugiarse en una religión que elude la responsabilidad de afrontar el dolor.7 También le llegan las voces del sentido, las que lo alientan a no perder de vista el horizonte de lo definitivo, a permitir que la esperanza sí tenga un espacio razonable y decisivo en las posibilidades de los hombres.

El relato es una biografía de la humanidad, y una reflexión profunda sobre cómo se viven los procesos del mal y del amanecer a la novedad de una vida liberada y transfigurada desde la experiencia del Dios viviente. Cómo llegar a ello? Cómo descubrirlo? Delante de sus amigos, Job desnuda su corazón desencantado. Ellos, que defienden una teología desencarnada, distante de la vida real, no pueden comprender la queja suya, ni acompañarlo plenamente en su dolor. El grito de Job está presente en la cotidianidad de mucha gente, que enfrenta vidas de dificultad desmesurada. Job compara su historia con la de un eterno infeliz: “Recuerda que mi vida es un soplo y que mis ojos no verán más la felicidad” , es el lamento de quien perdió toda ilusión para salir de la oscuridad. 8

El texto contiene una reflexión sobre la presencia injustificada del mal en el mundo, ante lo cual necesitamos “justificar” también a quienes podrían resultar implicados en su existencia. A Dios, en primer lugar. Contra El solemos rebelarnos cuando vienen los fracasos, la muerte de los seres queridos, las bancarrotas económicas, las enfermedades, las injusticias que sufren a diario millones de prójimos.9

Cómo respondemos a esta cuestión? Tal vez con una religiosidad evasiva, que aliena a las personas y las refugia en el paraíso artificial de rezos, inciensos, piedades desconectadas de la responsabilidad de transformar las condiciones del dolor? O recibimos de Dios mismo, de Jesús, el desafío de hacer frente con entereza , como él lo vivió tan dolorosamente, en la injusta tragedia de su cruz?

Jesús entra a hacer parte de la vida de las personas en su cotidianidad, en sus gozos y esperanzas, en sus vacíos y en sus inquietudes. El domingo anterior lo vimos sanando a un endemoniado, y exorcizando la ideología del mal, desafiando las fuerzas posesivas que destruyen la integridad del ser humano. Hoy, lo acompañamos con Simón y Andrés a la casa de Pedro: “Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre y se lo dijeron de inmediato. El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos” .10 Y después sigue entregado a muchos otros, curando y devolviendo el encanto de vivir.11

La suegra de Pedro recupera su salud y su capacidad de servicio. Cuántas veces nos hemos visto sometidos a crisis profundas, a desarraigos totales, a situaciones en las que nos parecía haber perdido toda ilusión! Y cuántas veces vinieron también experiencias gratuitas de rescate, de solidaridad y cercanía liberadora, de volver a vislumbrar la esperanza en medio del sufrimiento! Manos amigas, solidaridades entrañables, Dios que escribe derecho con letras torcidas, miles de prójimos como nuevos Job que regresan purificados y fraguados por el dolor, ahora más sólidos, madurados definitivamente para el sentido y las mejores razones para vivir con significado.

Anunciar hoy el Reino de Dios y su justicia no es cuestión de palabras piadosas, de formalidades rituales, de juicios moralistas, de imposición de obligaciones tediosas. De Jesús nos viene el imperativo de luchar contra el mal, de ser evangélicamente constructivos y redentores, de sanar y rehabilitar a los hermanos disminuídos, de ponernos incondicionalmente a su servicio, de ejercer la más radical projimidad, de acompañar y dignificar la vida, de reencantar la creación.12

Marcos, en el evangelio de hoy, indica que: “Por la mañana, antes de que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto, allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron le dijeron: todos te andan buscando” .13 Su trabajo sanador no surge de una condición milagrera , como la de tantos taumaturgos que circulan por el mundo prometiendo el oro y el moro. Lo suyo es la tarea de Dios, por eso intima permanentemente con el Padre, a El va con el dolor de su gente, y de El sale para devolver a muchos el encanto de vivir: “Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido. Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios” .14



1 DUCHE PEREZ, Alexandre Brian. La antropología de la muerte: autores, enfoques y períodos. Publicado en revista Sociedad y Religión volumen XXII número 37, páginas 206-215. Centro de estudios e investigaciones laborales. Buenos Aires, 2012. FRANKL, Víctor. Ante el vacío existencial. Herder. Barcelona, 2003. GAGIN, Francois. El horizonte filosófico de la muerte desde la antigüedad. Publicado en revista Praxis Filosófica número 33, páginas 133-152. Universidad del Valle. Cali, 2011.

2 LUYPEN, William. Fenomenología existencial. Carlos Lohlé. Buenos Aires, 1970. FRANKL, Victor. El hombre en busca de sentido. Herder. Barcelona, 1989. BRAVO LAZCANO, Carlos. El marco antropológico de la fe. Facultad de Teología, Universidad Javeriana. Bogotá, 1993.

3 1913-1960. La obra de este autor, premio Nobel de literatura en 1957, es especialmente intensa en su escepticismo radical frente a las posibilidades del sentido de y de la esperanza. Testigo de la debacle que representó para Europa la segunda guerra mundial, crítico severo de los poderes que desataron esta tragedia, plasma en sus escritos el mayor desencanto existencial.

4 Planteamiento central que este autor hace en su obra El mito de Sísifo, publicada en 1942, en plena guerra mundial. En su escrito, Camus discute la cuestión del suicidio y el valor de la vida, se vale del mito griego de Sísifo, el hombre que subía por una ardua pendiente empujando una pesada piedra, y cuando estaba a punto de culminar el peso de aquella lo devolvía al comienzo de su faena: para Camus es el esfuerzo inútil y constante del ser humano.

5 KREIMER, Roxana. El sentido de la vida. Longseller. Buenos Aires, 2008. ESTRADA, Juan Antonio. El sentido y el sinsentido de la vida: preguntas a la filosofía y a la religión. Trotta. Madrid, 2010.

6 Job 7: 2-4

7 RAMOS, Néstor Alejandro. Job y el sentido del sufrimiento. Universidad Fasta. Mar del Plata, 2018. MORLA , Víctor. El libro de Job: recóndita armonía. Verbo Divino. Estella, 2010.

8 GALVEZ , Camilo Andrés & NARANJO, Verónica. El dolor humano: una respuesta de las ciencias de la salud y una reflexión del dolor espiritual para la formación de los cuidadores paliativos. Publicado en revista Escritos volumen 25 número 55 páginas 419-436. Medellín, 2017. Universidad Pontificia Bolivariana.

9 LADARIA, Luis F. Teología del pecado original y de la gracia. Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 1993. BOROS, Ladislao. El hombre y su última opción. Paulinas. Madrid, 1972. ORTIZ ACOSTA, Juan Diego (editor). Reflexiones sobre el problema del mal: un acercamiento a la condición humana. Universidad de Guadalajara – Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente. Guadalajara, 2017.

10 Marcos 1: 29-31

11 KUNG, Hans. Vida eterna? Trotta. Madrid, 2007. CASTILLO, José María. El reino de Dios: por la vida y la felicidad de los seres humanos. Desclée de Brower. Bilbao, 1999.

12 MARTIN Descalzo, José Luis. El testamento del pájaro solitario. Verbo Divino. Estella, 1991.

13 Marcos 1: 35-37

14 Marcos 1: 38-39

domingo, 31 de enero de 2021

COMUNITAS MATUTINA 31 DE ENERO 2021 IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B

 

Y la gente quedaba asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”

(Marcos 1: 22)



Lecturas

  1. Deuteronomio 18: 15-20

  2. Salmo 94: 1-9

  3. 1 Corintios 7: 32-35

  4. Marcos 1: 21-28

Dos hechos, muy frecuentes en el mundo, son causa de indignación, de profundos desacuerdos, de intranquilidad y malestar: el mal uso que se hace de las leyes cuando someten a los humanos a obediencias injustas y a humillaciones, y la subcultura de las “fake news”, de las mentiras que circulan con estatuto de verdad. Unas y otras son producto de la deshonestidad de quienes las divulgan y convierten en instrumento de poder.1

Veamos qué nos dicen sobre estos graves asuntos las lecturas bíblicas de este domingo. En estos comienzos del año , respaldados pedagógicamente por la lógica de inicio de este tiempo litúrgico, nos encontramos con Jesús, en plan de inaugurar su ministerio, de comunicar la Buena Noticia, bajo la perspectiva de ser el profeta, el testigo de Dios, el que vive plenamente en la atmósfera del Espíritu, el que anuncia un nuevo orden de vida de total raigambre teologal, el que confronta la realidad de este mundo cuando es injusta e inhóspita para el ser humano y, por eso, contraria al querer de Dios. 2

La primera lectura – Deuteronomio – y el relato evangélico – Marcos – nos invitan a degustar el ser y quehacer del profeta. Están enfocadas desde la óptica de la verdad que viene de Dios, garantía de libertad y de dignidad, y en la construcción de una ley llamada a humanizar y a modelar relaciones humanas inspiradas en la justicia. De estas se desprende algo que en los relatos evangélicos se llama autoridad: “Todos quedaron pasmados, de tal manera que se preguntaban unos a otros: Qué es esto? Una doctrina nueva expuesta con autoridad! Da órdenes incluso a los espíritus inmundos, y le obedecen”.3 Jesús no argumentaba con la casuística de las pesadas obligaciones que se imponían a los creyentes, una minuciosidad así no era el origen de su autoridad porque esta le venía de su irrevocable compromiso con la voluntad del Padre plasmado en el reconocimiento profundo de la dignidad de las personas.4

Jesús estaba interesado en la situación particular de cada ser humano, en sus sufrimientos y penurias, en todo lo que le impedía ser libre y espontáneo. Tal interés no obedecía a deseos de poder, sino a una genuina valoración de cada persona para que todos pudieran encontrar el camino del sentido pleno de su existencia. Muchos movimientos y grupos, políticos y religiosos, se fijan en la gente si esta sirve a sus propósitos de proselitismo, cuando esto deja de suceder, los abandonan. Jesús se manifestó abiertamente contra esta conducta y lo declaró sin rodeos: “El sábado ha sido instituído para el hombre no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del hombre también es señor del sábado”. 5

La profecía de Jesús es sobre la verdad y la justicia como garantías de dignidad humana y de credibilidad del trabajo de Dios en nosotros.6

Su conducta es la de un verdadero profeta, un hombre que habla desde Dios con entera libertad, anunciando que es deseo divino la felicidad del ser humano, y denunciando todo desorden, falsedad, injusticia, corrupción, como opuestos al plan de Dios. Jesús es el profeta por excelencia. Para señalar un caso concreto de su ministerio, su lucha contra los demonios fue una lucha contra las ideologías instaladas en el templo de Jerusalén y en las sinagogas, que buscaban un mesías espectacular, triunfante, cargado de gloria mundana. El nunca se identificó con esto; por tal razón conmina a los espíritus inmundos o ideologías opresoras a guardar silencio y a no tentarlo con falsas aclamaciones y elogios: “Había precisamente en su sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: Qué tenemos nosotros contigo? Jesús de Nazaret, has venido a destruirnos? Sé quien eres: el Santo de Dios. Jesús, entonces, le conminó: Cállate y sal de él. Y el espíritu inmundo lo agitó violentamente, dio un fuerte grito y salió de él”. 7

Falso profeta es el que acude a estratagemas de suplantación, a liderazgos absorbentes fundamentados en el anuncio de sí mismo, con ego desmedido, nada atento a la liberación y sentido de vida de los oyentes, empeñado en una faena de prestigio personal, no seducido por el orden de la gracia y del Espíritu, proponiendo una religiosidad alienante, lavando el cerebro de los destinatarios de su mensaje, inculcándoles imágenes de Dios castigador y justiciero, generando culpabilidades morbosas y acudiendo al espectáculo religioso, sin recurso a la densidad de la vida interior.8

El texto deuteronomista de hoy alude a la promesa de un futuro profeta , lo que sirvió de base para la formación de la esperanza en un personaje excepcional, una especie de segundo Moisés, cuyos atributos se proyectaron en el perfil que ellos mismos trazaron del Mesías: “Suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que yo le mande”. 9 La corriente deuteronomista en el Antiguo Testamento propende por una novedosa legislación alternativa cuyo fundamento se pone en la defensa de la vida y de la dignidad de las personas, es una ley para vivir con felicidad, por ello debe ser interiorizada por todos los miembros de la comunidad. La mayoría de los profetas bíblicos pertenece a esta tendencia. Para explicarlo mejor, la corriente deuteronomista fue en su tiempo como la teología de la liberación en nuestros días. 10

El criterio más claro para esta distinción es verificar si eso que se dice venir de Dios nos hace más humanos, más felices, más autónomos, más comprometidos con los demás, y si esto sucede con serenidad y paz. Lo que angustia, causa perplejidad, confusión, culpa y terror de Dios, indudablemente procede del mal espíritu y de la falsa profecía, y no es avalado por el Padre.11

El episodio referido en Marcos es esclarecedor. Todo ocurre en la sinagoga, el lugar de enseñanza oficial de la ley, el espacio de los maestros autorizados para interpretarla y aplicarla, el hecho sucede en sábado, el día sagrado, intocable. En este marco Jesús comienza su enseñanza: “La gente se asombraba de su enseñanza porque lo hacía con autoridad, no como los letrados” . 12 La autoridad que ellos perciben en Jesús no viene de la institución religiosa ni de la tradición judía, está lleno del espíritu vivificador de Dios , su mensaje viene cargado de cercanía, de esperanza, de misericordia, de aliento vital, lejano del rigorismo de los hombres del templo y de la sinagoga.

Su enseñanza humaniza y libera. La palabra profética denuncia lo que es incompatible con Dios y con la dignidad del ser humano, por eso el “espíritu immundo” denunciado protesta y se asusta ante el vigor de la crítica: los señores de la muerte, los que explotan a los pobres, los responsables de corruptelas y entuertos, los propiciadores del sufrimiento de los demás, los desleales, los corruptos, los que destruyen las ilusiones, todos ellos “poseídos” por la malignidad del espíritu perverso que surge del egoísmo, de la pèrdida del horizonte de la trascendencia, del afán desmedido de dinero y de poder, de la afirmación violenta de su pretendido dominio sobre vidas y conciencias.

A la expresión del poseído: “ Sé quien eres tú: el Santo de Dios!” 13 le acompaña el reconocimiento de la autoridad de Jesús. Curiosamente, el evangelista Marcos pone este testimonio en boca del endemoniado y no en la de sus entusiastas seguidores, indicando lo que Dios realiza en Jesús, noticia grata y esperanzadora.

Acostumbrados los judíos al discurso vertical, prohibitivo, rígido, de sus sacerdotes y maestros religiosos, este lenguaje novedoso de Jesús es causa de asombros, de iniciales perplejidades , que luego se transforman en felices constataciones. Sucede así algo liberador, definitivo, algo que cambia para bien , porque se descubre que ya no es la prohibición la que impera sino el estímulo del Espíritu y el aliento para una profunda y bienaventurada condición humana: “Qué significa esto? Una enseñanza nueva, con autoridad! .14 En la iglesia y en las iglesias debemos tener claro que no somos escribas sino discípulos de Jesús, hemos de comunicar su mensaje, no nuestras tradiciones, hemos de enseñar cuidando la vida, diciendo la verdad, practicando la justicia, no adoctrinando las mentes, hemos de anunciar su Espíritu , no nuestras particulares interpretaciones.



1 Fundación Interamericana de Prensa FIP. Qué son las “fake news”? Guía para combatir la desinformación en la era de posverdad. En https://www.ifj.org/fileadmin/user_upload/Fake_News_-_FIP_AmLat.pdf ; SERVIMEDIA. Influencia de las noticias falsas en la opinión pública. En https://www.servimedia.es/sites/default/files/documentos/informe_sobre_fake_news.pdf ; Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos OHCHR. Derechos humanos y aplicación de la ley: guía para instructores en derechos humanos. Naciones Unidas. Nueva York, 2004; POGGE, Thomas. Estamos violando los derechos humanos de los pobres del mundo? En Revista EIDOS número 17 2012, páginas 12-67. Fundación Universidad del Norte- Facultad de Derecho. Barranquilla, 2012.

2 ESPEJA PARDO, Jesús & DIAZ SARIEGO, Jesús. Palabra de Dios en lenguaje humano. Edibesa. Madrid, 2020.

3 Marcos 1: 127

4 GONZALEZ FAUS, José Ignacio. La autoridad en Jesús. En https://www.redicces.org.sv/jspui/bitstream/10972/1261/1/RLT-1990-020-D.pdf

5 Marcos 2: 27-28

6 GONZALEZ FAUS, José Ignacio. La “filosofía de la vida” de Jesús de Nazaret. En https://www.redicces.org.sv/jspui/bitstream/10972/1048/1/RLT-1988-013-C.pdf

7 Marcos 1: 23-26

8 SANZ PASCUAL, Julián. Un análisis en torno a la figura de Jesús de Nazaret. En https://www.encuentros-multidisciplinares.org/revista-63/julian-sanz-pascual.pdf

9 Deuteronomio 18: 18

10 BAENA, Gustavo. Fenomenología de la revelación: teología de la Biblia y hermenéutica. Verbo Divino. Estella, 2011. En esta importante obra el autor hace énfasis en el valor central de la teología deuteronomista como la gran corriente de renovación de la fe de Israel, determinante en la misión de los profetas, y en el anuncio que ellos hicieron de la verdad y de la justicia de Dios como garantías para la liberación de los seres humanos.

11 BRUEGGEMANN, Walter. La imaginación profética. Sal Terrae. Santander, 1986. MESTERS, Carlos. Lectura profética de la historia. Verbo Divino. Estella, 1988.

12 Marcos 1: 22

13 Marcos 1: 24

14 Marcos 1: 27

domingo, 24 de enero de 2021

COMUNITAS MATUTINA 24 DE ENERO 2021

 

III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B

Después que Juan fuese entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios ha llegado; conviértanse y crean en la Buena Nueva”

(Marcos 1: 14-15)



Lecturas

  1. Jonás 3: 1-10

  2. Salmo 24: 4-9

  3. 1 Corintios 7: 29-31

  4. Marcos 1: 14-20

El domingo anterior, el evangelio de Juan nos contó cómo Jesús entró en contacto con algunos de los que más tarde serían sus discípulos. En este domingo III volvemos al relato de Marcos, que será el predominante durante el ciclo B. En tres escenas, las dos últimas estrechamente relacionadas, nos cuenta la forma sorprendente en que empieza la actuación de Jesús, anunciando la Buena Noticia de Dios, principalmente dirigida a los más pobres y abandonados, e invitando a una nueva manera de vivir que, en lenguaje tradicional, conocemos como conversión.1

Lo que propone y pide Jesús no es cualquier cosa. Buena Nueva no consiste en un mensaje piadoso, circunstancial, para espíritus timoratos, cumplidores de legislaciones religiosas. Jesús anuncia un nuevo orden de vida, una nueva lógica de la existencia, de corte claramente teologal, de la que él se experimenta como profeta y testigo dispuesto a vivir en totalidad todo lo que ella le demande: “Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Nueva de Dios”, 2 como si ese hecho de ser Juan llevado a prisión despertase en él la conciencia de continuar su misión.3 Viniendo a la cristología que parte de la humanidad de Jesús, y enfatiza su realidad y su contexto, el Padre Dios le habla a través de los acontecimientos de la vida, como a nosotros, con el consiguiente ejercicio de discernimiento y de experiencia profundamente liberadora.4La coyuntura es la desaparición de Juan el Bautista y la necesidad de suplir el vacío que deja, continuando la invitación a convertirse y a llevar un nuevo modo de ser y de proceder.

Y lo segundo, definitivo para Jesús, es acceder a ese nuevo estilo que se llama conversión, dejarse tomar por Dios, cambiar la escala de valores, desplazarse del ego al tú y al nosotros, asumir que el prójimo es determinante, adoptar una actitud de libertad ante los bienes materiales y el dinero, comprometerse incondicionalmente con las causas de la justicia y de la dignidad humana , acogiendo plenamente a la voluntad del Padre.

Jesús marca un contraste con Juan en cuanto al lugar de su predicación y ministerio. El Bautista se situó en el desierto, y hasta allí llegó la gente para escucharlo, en tanto que Jesús se va a recorrer la provincia de Galilea, en ese tiempo era una zona rica y fértil, aunque se trataba de una abundancia mal repartida, lo mismo que en todo el imperio romano. Se caracterizaban sus habitantes por no pasar entero las arrogancias de los judíos y de sus dirigentes religiosos, eran abiertamente contrarios al centralismo de la capital.5

Los judíos de Jerusalén tenían mal concepto de los galileos, los consideraban revoltosos y disociadores. Un viejo dicho entre los judíos decía: “Si alguien quiere ser rico, que vaya a Galilea, si quiere ser sabio, que venga a Judea”, indicando con esto la muy conocida conciencia de superioridad y vanidad propia de fariseos, maestros de la ley y sacerdotes del templo: “Indaga y verás que de Galilea no sale ningún profeta” . 6 Jesús no va primero a Jerusalén y a su entorno, para aprender de los maestros religiosos y para beber de la tradición original del templo, permanece en Galilea, recorre sus aldeas y caminos, comparte con sus gentes, vive sus costumbres, indicando que Dios sucede en los márgenes de la historia.7

Qué dice Jesús a estas multitudes de pobres, necesitados de razones para la esperanza? “Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Arrepiéntanse y crean en la Buena Noticia” . 8

En este tiempo dominaba en algunos grupos religiosos la mentalidad apocalíptica, surgida de esa conciencia de que, al no resolverse los graves problemas y desgracias que ocurren en el mundo, a los que no se ven soluciones viables y próximas, no queda más alternativa que aguardar un mundo maravilloso, extraordinario, en el que todo el dolor y sufrimiento serán superados: el reino de Dios será esa nueva realidad de plenitud y paz. Buena parte del contenido de esa apocalíptica era fantasiosa, fundamentalista, como esas predicaciones y retornos de lo religioso que siempre están sucediendo, con llamados a desconectarse de la realidad , del contexto social e histórico, para esperar la mágica irrupción de Dios. 9

También en nuestros días las nuevas realidades religiosas tienden a volverse muy populares, principalmente en los medios sociales pobres y maltratados por las carencias materiales y emocionales, río revuelto en el que pescan los oportunistas convertidos en nuevos mesías, con su secuela de predicaciones terroríficas, enfatizando en los muchos pecados del pueblo y proponiendo una conversión angustiosa y enfermiza.10

Jesús no cae en esta trampa, no se refiere a señales fuera de lo común ni a prodigios espectaculares, se limita a decir que “está cerca el reino de Dios”,11 como la gran indicación del nuevo tiempo que emerge , vincula ese anuncio con una invitación a convertirse y a creer en la Buena Noticia, volver a Dios y mejorar la conducta, el modo de vida, cambiar de prioridades, descubrir la nueva y esperanzadora motivación de Dios, hacerse más humanos, más esenciales, más libres.

La primera lectura, del libro de Jonás, cuya misión es ejercida en Nínive, ciudad vana y desentendida de Dios y de los valores fundamentales de la vida, símbolo de la superficialidad, del hedonismo, del consumismo y de la ligereza en materia de costumbres : “Se levantó Jonás y fue a Nínive, como le mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Jonás se fue adentrando en la ciudad y caminó un día entero pregonando: dentro de cuarenta días Nínive será arrasada!” . 12 Este profeta, inicialmente lento en su respuesta a Dios, porque temía confrontar a la población mundana de la ciudad, se sorprende con el movimiento de conversión que se suscita a raíz de su predicación: “Los ninivitas creyeron en Dios, organizaron un ayuno y grandes y pequeños se vistieron de saco. El anuncio llegó hasta el rey de Nínive, que se bajó del trono, se quitó su manto, se cubrió de saco y se sentó en la ceniza”. 13

La llamada a la conversión es un rasgo típico del ministerio de los profetas, lenguaje que no resultaría extraño a los oyentes de Jesús, y que se hace más completa con el “creer en la Buena Noticia” ,14 que viene a descubrir un horizonte de sentido que se pretende salvador y liberador para esta multitud de personas maltratadas por la pobreza, por las humillaciones del imperio romano, por el desprecio de sus sacerdotes y maestros.

Para trabajar en la pedagogía del reino, Jesús requiere compañeros en la misión, por eso el relato de Marcos destaca el llamamiento de unos discípulos, a quienes invita para que hagan parte de esta iniciativa. No los busca en Jerusalén, entre los discípulos de los rabinos y de los ilustrados, va a los pescadores, al medio popular, y allí convoca: “ Caminando junto al lado de Galilea, vió a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes al lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: vengan conmigo y los haré pescadores de hombres. Inmediatamente, dejando las redes, le siguieron” .15 Notable la disponibilidad de estos jóvenes galileos que con gran generosidad aceptan el llamado y se van tras Jesús a emprender esta apasionante aventura de sembrar las semillas de un nuevo orden de dignidad y de vitalidad en nombre del Padre Dios.

Cómo son nuestras actitudes ante las llamadas que Dios nos hace en las experiencias de la vida? Inventamos argumentos para resistirnos, mecanismos de justificación, evasiones aparentemente razonables? Nos cerramos a las evidentes señales de cercanía del reino para negarnos a la invitación que Jesús nos formula en términos de una vida más auténtica, desposeída de grandezas, y seriamente entregada a trabajar por la justicia, por la dignidad humana, por el sentido liberador de la existencia? Cuáles son los grandes impedimentos que frenan en nosotros la atención a esta invitación?

La cercanía del reino 16 es el principio de una nueva etapa en la historia de la humanidad, en la que los valores determinantes serán la doble relación de filiación y fraternidad que se significa con plenitud en Jesús, el hijo y hermano por excelencia.



Antonio José Sarmiento Nova, S.J.



1 CASAS RAMIREZ, Juan Alberto La conversión como condición de posibilidad del seguimiento del Señor a partir del evangelio de Marcos. Publicado en revista Cuestiones Teológicas volumen 40 número 93 enero-junio 2013. 2013, páginas 127-146. Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín. Este artículo es un excelente recurso para entender lo que significa conversión para Jesús, altamente recomendado.

2 Marcos 1: 14

3 JEREMIAS, Joachim. Abba: el mensaje central del Nuevo Testamento. Sígueme. Salamanca, 1993. PAGAN, Samuel. Jesús de Nazareth: vida, enseñanza, significado. CLIE. Barcelona, 2012.

4 NOLAN, Albert. Jesús, hoy: una espiritualidad de libertad radical. Sal Terrae. Santander, 2011. HORSLEY, Richard & SILBERMAN, Neil. La revolución del Reino: cómo Jesús y Pablo transformaron el mundo antiguo. Sal Terrae. Santander, 2005.

5 SAULNIER, Cristian & ROLLAND, Bernard. Palestina en tiempos de Jesús. Verbo Divino. Estella, 1981.

6 Juan 7: 52

7 BRAVO GALLARDO, Carlos. El pueblo en tiempos de Jesús: la no-historia del pueblo (o el reverso de la historia. En https://www.redicces.org.sv/jspui/bitstream/10972/1099/1/RLT-1985-006-C.pdf

8 Marcos 1: 15

9 NORATTO, José Alfredo. Apocalíptica y mesianismos: tras la interpretación del Apocalipsis de San Juan . En revista Theologica Xaveriana número 135. Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Teología, 2000; páginas 337-352.

10 MARTINEZ NUÑEZ, María Delia. Mesianismos y milenarismos en América latina: un diálogo entre contextos disímiles. Tesis de grado para optar al título de doctorado en estudios latinoamericanos. Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile. Santiago de Chile, 2016. SCHAFFER, Heinrich. Protestantismo y crisis social en América Central. Departamento Ecuménico de Investigaciones DEI. San José de Costa Rica, 1992. MARDONES, José María. Para comprender las nuevas formas de la religión. Verbo Divino. Estella, 1999.

11 Marcos 1: 15

12 Jonás 3: 3-4

13 Jonás 3: 5-6

14 Marcos 1: 15

15 Marcos 1: 16-18

16 CASTILLO, José María. El reino de Dios: por la vida y la dignidad de los seres humanos. Desclée de Brower. Bilbao, 2000.

domingo, 17 de enero de 2021

COMUNITAS MATUTINA 17 DE ENERO 2021 DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B

 

Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús”

(Juan 1: 37)



Lecturas:

  1. 1 Samuel 3: 3-19

  2. Salmo 39

  3. 1 Corintios 1: 6: 13-20

  4. Juan 1: 35-42

Celebrado y vivido intensamente el tiempo de Navidad, entramos ahora en lo que se conoce en el ordenamiento litúrgico de la Iglesia como el tiempo ordinario, el tiempo de la cotidianidad, donde acontece la vida de los seres humanos, nada espectacular, el discreto discurrir de la humanidad. El año litúrgico no es asunto que se propone al azar, es algo pensado pedagógicamente para que cada comunidad cristiana pueda hacer un seguimiento sistemático – a partir de las lecturas bíblicas que se señalan para cada domingo – del proyecto que el Padre Dios realiza para nosotros en la persona de Jesús. Se trata de hacernos conscientes de su acontecer en nosotros, como él sabe hacerlo, de modo salvador y liberador, para que nuestra condición madure en la progresiva identificación con el Señor.1

La existencia cotidiana, la común y corriente, de hogar, de trabajo, de estudios, de felicidad y satisfacciones, de dolor y preocupaciones, es el lugar natural donde Dios se manifiesta, donde El nos llama a una vida de dignidad y de sentido pleno de nuestro existir. Queremos designar esto con el nombre de llamamiento o vocación, invitación a vivir una vida con significado trascendente, aprovechada al máximo, en la que los valores de amor, servicio, espiritualidad, solidaridad, sean determinantes de todas nuestras decisiones y conductas. A esto apuntan las lecturas de este domingo, estupenda propuesta para marcar nuestro derrotero del año 2021.

La primera es bien elocuente. Nos habla de un joven llamado Samuel, que había sido ofrecido a Dios por su madre. La escena del texto es sugerente: “El Señor llamó a Samuel y él respondió: aquí estoy. Samuel fue corriendo a donde estaba Elí (su maestro) y le dijo: aquí estoy porque me has llamado. Pero Elí le dijo: Yo no te llamé, vuelve a acostarte. Y él se fue a acostar” .2 Samuel aún no conoce a Yahvé, pero sabe de la constancia en la obediencia, porque le ha sido inculcada, y tiene claro que debe acudir al llamado, aun cuando en las primeras ocasiones su prontitud pareció haber sido en vano. El maestro Elí comprendió que el llamado venía de Dios, por eso indujo al discípulo a escuchar y a distinguir las señales de la presencia que le invitaba a una vida de más profundidad y compromiso.

La vocación , hablando en lenguaje de creyentes en Jesús, no es un tema reservado a sacerdotes, religiosas, o a élites de “perfectos”. Todo ser humano está llamado a ser feliz, a ser plenamente humano, a realizar todas las potencialidades de su vida; cada uno, en ejercicio de su libertad, va encontrando las alternativas donde llevar a cabo su respuesta vocacional. Cada vocación es buena en sí misma, no hay unas mejores que otras, la bondad de ellas está dada por la posibilidad real de que cada ser humano logre su plenitud en el camino escogido libremente. Y allí acontece el proyecto liberador de Dios. El joven Samuel es un prototipo de esta realidad.3

Este texto nos ayuda a esclarecer nuestro camino vocacional. Toda persona, en su camino de maduración, llega a percibir la seducción de unos valores que le llaman, con voz imprecisa al principio, que poco a poco se van perfilando y le invitan a salir de sí, a consagrar la vida a una gran causa : Todos “tenemos vocación”, descubrirlo es atinar con el camino de la felicidad!

Esas voces difusas en la noche, difícilmente reconocibles, provienen de la fuente honda que será capaz más tarde de absorber y centrar toda nuestra vida. No hay mayor don que encontrar esa vocación, como la experimentó Samuel: “Entonces vino el Señor, se detuvo, y llamó como las otras veces: Samuel! Samuel! El respondió: habla porque tu servidor escucha” , 4 equivale a encontrarse a sí mismo, a descubrir lo que moviliza la vida, lo que nos enamora y apasiona, la razón fundamental de la existencia.

Es triste constatar el drama de tantas personas que no adivinan esta jugada maestra. Los españoles utilizan la expresión “pasotismo” para referirse a aquellos que viven sólo para el presente, sin integrar su pasado ni proyectarse al futuro, inmediatizados por lo pasajero, por sensaciones placenteras y momentáneas que no configuran un ser humano auténtico. Muchos domesticados por la seudocultura “light”, manipulados por las conveniencias sociales, cargan ladrillos a las mentalidades vacías de valores y de trascendencia, “líquidas”, como las denomina el pensador polaco Zygmunt Bauman. 5 En muchos lo vocacional no es un referente porque carecen de visión de futuro y de capacidad para los compromisos sólidos y definitivos. 6

En este orden de cosas podemos captar mejor el sentido de las palabras que Pablo dedica a los cristianos de Corinto, en la segunda lectura de hoy, con palabras que nos pueden sonar fuertes , pero comprensibles en el contexto de aquella ciudad de Corinto, puerto, lugar de comercio, cruce de personas de diversa índole, bullir de ideas y también de superficialidades: ”O no saben que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen, sino que han sido comprados, y a qué precio!. Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos!” . 7

Ser el cuerpo-templo del Espíritu tiene que ver con aquello de que lo humano es la sacramentalidad de lo divino, a lo que aludíamos en las reflexiones de la pasada Navidad. De acuerdo con esto, se impone un fino discernimiento para detectar lo que nos acerca a Dios, lo que nos aleja de El. Porque esta relación no se queda en el ámbito de lo espiritual, sino que abarca la totalidad de la vida: el trabajo, las relaciones humanas, la política, la cultura ciudadana, el conocimiento científico, la familia, la sexualidad, la afectividad. En todo momento y circunstancia debemos preguntarnos si actuamos en armonía con el plan de Dios y en fidelidad a su deseo de amor y de justicia para todos.8

Vale decir que este proyecto de vida, en perspectiva cristiana, no consiste en la formación de gente adusta, reñida con el gozo de vivir, de rasgos fundamentalistas, obsesionados con reglamentos y rituales. El ser humano que surge del llamado de Jesús es alguien normal, muy normal, bien conectado con la realidad, ecuánime en el manejo de sus emociones, socialmente comprometido, con espíritu crítico, libre y profundamente humano. 9

El evangelio de hoy, de Juan, típico relato vocacional, se refiere a los primeros discípulos que Jesús elige. Dos discípulos de Juan el Bautista escuchan a su maestro expresarse sobre Jesús como “el cordero de Dios”, y sin vacilaciones, con la misma ingenuidad del joven Samuel, siguen a Jesús, se disponen a ser sus discípulos, lo que conllevará un cambio sustancial para sus vidas: “Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. El se dio la vuelta, y viendo que lo seguían, les preguntó: qué quieren? Ellos le respondieron: Rabbí – que significa maestro – dónde vives? Vengan y lo verán, les dijo. Fueron, vieron donde vivía y se quedaron con él ese día” .10

Estos buscadores de sentido se sienten movidos por Jesús, por su vida, por su estilo, por su Buena Noticia y por eso desean hacer parte de su grupo. Jesús, en gesto muy diciente, no guarda las distancias, sino que los invita a su cercanía, a conocer su morada, a quedarse con él, a integrarse a su causa del reino de Dios y su justicia.

Muchos modelos de identidad se nos proponen hoy: el ganancioso, el cosechador de éxitos y de títulos, el rico y poderoso, el coleccionista de parejas con las que no se compromete, el de la felicidad superficial, el de la vida cómoda y carente de abnegación, el que se codea con los que son como él, vanos colectivos de máscaras y de penosas interioridades! Por contraste, la llamada de Jesús resuena proféticamente, con vigor, invitándonos a un modo de vida plasmado en las bienaventuranzas.

Seguir a Jesús, caminar con él, no puede hacerse sino por haber tenido una experiencia explícita de encuentro con él. Estamos abiertos a esa invitación gratuita, desinteresada? Nos dejamos mirar por Jesús, como Pedro?: “Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: hemos encontrado al Mesías, que traducido significa Cristo. Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: Tú eres Simón, el hijo de Juan, tú te llamarás Cefas, que traducido significa Pedro” .11

Que sean estas reflexiones una ayuda para discernir nuestro camino vocacional en 2021 y siempre. Nuestra ruta de felicidad, en el caso de muchos será consolidar lo ya decidido, y en el de otros la iniciación de una aventura existencial. En el uno y en el otro lo que está en juego es la autenticidad humana con signo trascendente, la apuesta por una humanidad erguida, libre, con temple para hacer frente al aspecto adverso de la vida, sin doblegarse ante ningún poder. Esa es la humanidad a la que invita Jesús de Nazareth. 12





Antonio José Sarmiento Nova, S.J.





1 LE BON, Jean. Para vivir la liturgia. Verbo Divino. Estella, 1987. BERNAL, José Manuel. Para vivir el año litúrgico. Verbo Divino. Estella, 2004. BECKHAUSER, Alberto y varios. Manual de Liturgia: expresiones celebrativas del misterio pascual en la vida de la Iglesia. Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM. Bogotá, 2005.

2 1 Samuel 3: 4-5

3 GARRIDO, Javier. Adulto y cristiano: crisis de realismo y madurez cristiana. Sal Terrae. Santander, 1987; Ni santo ni mediocre: ideal cristiano y condición humana. Sal Terrae. Santander, 1992; Proceso humano y gracia de Dios. Sal Terrae. Santander, 1998. QUOIST. Michel. Triunfo. Herder. Barcelona, 1998. URTEAGA, Jesús. El valor divino de lo humano. Rialp. Madrid, 2008.

4 1 Samuel 3: 10

5 1925-2017.BAUMAN, Zygmunt & LEONCINI, Thomas. Generación líquida: transformaciones en la era 3.0. Paidós. Barcelona, 2017. REGUILLO CRUZ, Rossana. Emergencia de culturas juveniles: estrategias del desencanto. Grupo editorial Norma. Bogotá, 2000. BERGER y LUCKMAN, Thomas. Modernidad, pluralismo y crisis de sentido: la orientación del hombre moderno. Paidós. Barcelona, 1997. CUBIDES, Humberto; LAVERDE, María Cristina; VALDERRAMA, Carlos Eduardo. Viviendo a toda: jóvenes, territorios culturales y nuevas sensibilidades. Universidad Central – Siglo del Hombre Editores. Bogotá, 1998.

6 GONZALEZ MENENDEZ, Ricardo Angel. Es la visión integral actual del ser humano, suficiente? En revista Medisur volumen 14 número 6. Facultad de Ciencias Médicas Universidad de La Habana, diciembre, 2016. BAUMAN, Zygmunt. Tiempos líquidos: vivir en una época de incertidumbre. Tusquets. Barcelona, 2014; Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2004.

7 1 Corintios 6: 19-20

8 FREIRE, Paulo. La educación como práctica de libertad. Siglo XXI. México, D.F., 1982. MASLOW, Abraham. El hombre autorrealizado. Paidós. Barcelona, 1979. LUQUE, Francisco. Un proyecto de vida: ejercicios espirituales a jóvenes. Indo American Press Service. Bogotá, 1988. FRANKL, Viktor. La voluntad de sentido. Herder. Barcelona, 1999.

9 ESTRADA DIAZ, Juan Antonio. El ser humano como proceso: don y naturaleza. En Revista Iberoamericana de Teología volumen X número 19, páginas 77-104. Universidad Iberoamericana. México D.F., 2014. LEVINAS, Emmanuel. Humanismo del otro hombre. Caparrós. Madrid, 1998. ZUBIRI, Xavier. Sobre el hombre. Alianza Editorial. Madrid, 1986. PLASENCIA LLANOS, Vicente. Ser humano: un proyecto inconcluso. Universidad Politécnica Salesiana. Cuenca, Ecuador, 2017.

10 Juan 1: 37-39

11 Juan 1: 41-42

12 DUQUOC, Christian. Jesús, hombre libre. Sígueme. Salamanca, 1989. MANARANCHE, André. Creo en Jesucristo hoy. Sígueme. Salamanca, 1976.

domingo, 10 de enero de 2021

COMUNITAS MATUTINA DOMINGO 10 DE ENERO 2021 EL BAUTISMO DEL SEÑOR CICLO B

 

Entonces se oyó una voz que venía de los cielos: Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco”

(Marcos 1: 11)



Lecturas

  1. Isaías 42: 1-7

  2. Salmo 28: 1-10

  3. Hechos 10 : 34-38

  4. Marcos 1 : 6-11



Como pueden apreciar nuestros amables lectores de cada semana, en COMUNITAS MATUTINA hacemos un esfuerzo por presentar una visión del cristianismo y de la persona del Señor Jesucristo encarnados en las realidades concretas de la humanidad, en lo cotidiano, existencial e histórico. Esta no es una veleidad subjetiva de los redactores de estas páginas, es un elemento esencial de la encarnación, de la fe de la Iglesia. No es posible entender y asumir la realidad de Jesús sin este aspecto de realismo, de implicación solidaria suya en la vida de la humanidad.1 Este tiempo de Navidad es una oportunidad muy favorable para considerar este misterio fundante de nuestra fe, es su esencia teológica y humana.

El magisterio del Concilio Vaticano II y de los sucesivos papas que han estado a la cabeza de su ejecución y puesta en práctica2 tiene como una de sus características determinantes esta de la inserción cristológica y eclesial en la realidad del ser humano. La Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Moderno “Gaudium et Spes” de Vaticano II, es la formulación oficial de la Iglesia que pone al día, en las categorías significativas para la humanidad de nuestros tiempo, ese lenguaje y pensamiento de realismo histórico inherente a la encarnación del Hijo de Dios entre nosotros: “El gozo y la esperanza, la tristeza y la angustia de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de todos los afligidos, son también gozo y esperanza, tristeza y angustia de los discípulos de Cristo y no hay nada verdaderamente humano que no tenga resonancia en su corazón”. 3

El cristianismo original, el propio de Jesús, el del Evangelio, el de las comunidades primitivas, es una fe arraigada en la realidad concreta de los seres humanos, en su historia cotidiana, en sus experiencias de vida y de muerte, en sus dolores y en sus alegrías, consecuencia directa y primera de la encarnación, del Dios que se inserta en este mundo asumiendo lo propio del ser humano con la totalidad de sus implicaciones.4 Un cristianismo que se desentiende de la historia, de la realidad humana, que no se interesa por lo social, por lo político, por lo económico, es una caricatura que distorsiona al mismo Dios y al Señor Jesucristo.5

Esto es la que se quiere hacer evidente en el contenido de este domingo. El Bautismo de Jesús significa que él – en nombre de Dios y de la misma humanidad – asume la historia nuestra, haciéndose partícipe de la misma, verdaderamente humano en la felicidad y en el sufrimiento, Dios uno de los nuestros! El, que viene a re – significar con salvación y liberación el absurdo de la muerte y del mal, se encarna en la totalidad del ser humano y de su existencia, sin reservas, semejante a nosotros en todo menos en el pecado, como nos lo comunican la tradición del Nuevo Testamento y de la Iglesia.6

Evocamos el contexto del relato de Marcos, que hoy se nos ofrece como lectura del evangelio : Juan el Bautista, 7 hombre profundamente sincero en su religiosidad y de gran sensibilidad espiritual, está muy inquieto porque ve que la institución judía, el templo, sus sacerdotes, el modo como viven y transmiten la relación con Dios y su práctica correspondiente, no están impregnados de la radical honestidad propia del profetismo bíblico, constata la preocupante inautenticidad vigente, el olvido de Dios, las graves injusticias que se cometen contra el pueblo, la insensibilidad de la clase dirigente judía. Por esto promueve un movimiento de conversión y de rescate de la originalidad religiosa de Israel, lo hace con gran severidad y rigor: “Así se presentó Juan en el desierto, bautizando y predicando un bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados” .8

Jesús, Hijo de Dios, encarnado en la realidad de su pueblo, comprometido con su destino, se interesa en la iniciativa del Bautista, y por eso va a escucharle, y a dejarse tocar por lo que este profeta propone, consciente de que hay que evolucionar hacia un modo de vivir fundamentado en el reino de Dios y su justicia, en el que la radical honestidad de la vida y el acatamiento pleno de la voluntad del Padre son constitutivos del nuevo modo que viene con él: “En aquel tiempo vino Jesús desde Nazaret de Galilea y se hizo bautizar por Juan en el Jordán” .9

Es el tiempo de la salvación, el tiempo del nuevo ser humano que se empieza a realizar con Jesús; así, el signo de este bautismo cobra mayor fuerza expresiva y decisivo peso simbólico. El bautismo que realizaba Juan Bautista es el gesto indicativo de quien se hunde en las aguas de la muerte, del pecado, del egoísmo, de la injusticia , y emerge de ellas para llevar una vida nueva, inspirada en Dios y en los valores esenciales que Jesús propone como contenidos de la Buena Noticia.

Cuáles eran las pecaminosidades de ese tiempo y de ese contexto? La presencia dominante política y militar del imperio romano, el autoritarismo de este y el desprecio por el pueblo humilde, la imposición arbitraria de leyes, el desconocimiento de su identidad y de su cultura, las abismales diferencias sociales, escandalosas y contrarias al proyecto de Dios. También la actitud de no conversión propia del judaísmo fundamentalista, que afirmaba que la única mediación posible de salvación era el cumplimiento milimétrico de todas las prescripciones de la ley, tanto en las determinaciones rituales como en las mil normas de la vida cotidiana, estableciendo un dominio de ese ordenamiento sobre el ser humano y sobre sus legítimas aspiraciones de libertad. Buena parte del pueblo estaba seducido por sus líderes, dándoles la razón y legitimando su despotismo.

Los efectos malignos del pecado no se erradican con simples actos de buena voluntad o con legislaciones y reformas. Se impone la presencia novedosa de una realidad trascendente que entre a lo más hondo del corazón de las gentes de buena voluntad. Esto es la que se hace realidad en la persona de Jesús, quien se une al movimiento del Bautista, significando con ello su misión de eliminar de los individuos y de la sociedad las consecuencias de este desorden.10

A esto aluden las palabras de Marcos e Isaías: “En cuanto salió del agua, vió el cielo abierto y al Espíritu bajando sobre él como una paloma. Se escuchó una voz del cielo que dijo: Tú eres me Hijo querido, mi predilecto” ;11 y “Miren a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi Espíritu, para que promueva el derecho en las naciones” . 12 Así, se explicita la elección que Dios hace de él para confiarle la misión de replantear de raíz la historia de la humanidad, desafiando las fuerzas del mal y la pecaminosidad ya señalada, configurándolo como el salvador y liberador, el que es capaz – teologalmente, humanamente – de abrir un horizonte de sentido y trascendencia, promoviendo esa nueva manera de vida, libre y redimida, que se manifiesta en las bienaventuranzas.

Así lo expresa el testimonio de Pedro, en la segunda lectura de este domingo: “ Ustedes ya conocen lo sucedido por toda la Judea, empezando por Galilea, a partir del bautismo que predicaba Juan. Cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con Espíritu Santo y poder; él pasó haciendo el bien y sanando a los poseídos del diablo, porque Dios estaba con él” . 13

Estas palabras son la ratificación que hace la Iglesia Apostólica - personificada en su líder y pastor primero, Pedro, - de la misión y compromiso de Jesús, que la Iglesia nos destaca en estos comienzos del año litúrgico, como disposición para seguir juiciosamente su itinerario a lo largo de 2021, principalmente en los textos bíblicos que se nos ofrecen cada domingo, con el protagonismo del evangelio de Marcos.

Con Jesús, estamos llamados a escuchar las invitaciones a la conversión que nos hacen los signos de los tiempos, las personas y grupos sinceramente evangélicos y humanos, que señalan las incoherencias nuestras y las sociales, para comprometernos en esta tarea permanente, infatigable, exigente, de sacar de raíz el mal en las múltiples manifestaciones que reviste. Esta misión es perfectamente descrita por Isaías: “Yo, el Señor, te he llamado para la justicia, te he tomado de la mano, te he formado y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la cárcel a los que habitan en tinieblas” . 14

Tareas para 2021, en el espíritu de esta Palabra, son el afrontar con entereza y esperanza activa las implicaciones del pandemia del covid-19, cuya amenaza sigue plenamente en pie, aportar lo específico del Evangelio para la configuración justa del bien de todos en la sociedad, asumir como propia la ética del cuidado,15 atender con especial preferencia a los grupos marginales, hacer que todos los actos de nuestra vida estén orientados a la promoción de la dignidad humana, dejarnos tomar en un ciento por ciento por este Jesús, tan nuestro y tan de Dios al mismo tiempo, y apropiarnos del sentido redentor y liberador de su encarnación.



1 SCHOONENBERG, Piet. Un Dios de los hombres. Herder. Barcelona, 1968. GONZALEZ FAUS, José Ignacio. Otro mundo es posible desde Jesús. Sal Terrae. Santander, 2010.

2 Juan XXIII (1958-1963), Pablo VI (1963-78), Juan Pablo I (1978), Juan Pablo II (1978-2005), Benedicto XVI (2005-2013), Francisco (2013….)

3 Concilio VATICANO II. Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Moderno Gaudium et Spes, número 1. Edición Biblioteca de Autores Cristianos BAC. Madrid, 1996; página 239.

4 TRIGO, Pedro. Jesús nuestro hermano: acercamientos históricos y situados a Jesús de Nazareth. Sal Terrae. Santander, 2018. MOINGT, Joseph. El hombre que venía de Dios. Desclée de Brower. Bilbao, 1995. 2 volúmenes. SCHYLLEEBECKX, Edward. Jesús, la historia de un viviente. Trotta. Madrid, 2002.

5 José SARAMAGO (1922-2010), el célebre escritor portugués, premio Nobel de literatura en 1998, escribió El evangelio según Jesucristo, entre otras con la intención de confrontar las interpretaciones desencarnadas de Jesús, y las correspondientes prácticas cristianas igualmente alejadas de las realidades humanas. Conviene recordar que Saramago no era creyente, eso no lo hace despreciable para nuestra formación en el seguimiento de Jesús, más bien, es una motivación para conocer el testimonio de un no creyente seducido por su apasionante figura.

6 CROSSAN, John Dominic. Jesús: vida de un campesino judío. Crítica. Barcelona, 1994. MEIER, John P. Un judío marginal: nueva visión del Jesús histórico. Ambiciosa obra de cristología publicada en varios volúmenes por la editorial Verbo Divino de España, cuyo autor se esfuerza por presentar mediante riguroso análisis exégetico de los textos del Nuevo Testamento la figura histórica de Jesús, su realidad en el mundo concreto de Palestina, su vida doméstica, su implicación solidaria con los grupos marginales de su tiempo, sus opciones ante el poder religioso judío, su anuncio de la paternidad compasiva de Dios, su predicación del reino y su justicia.

7 SAEZ DE MATURANA, Francisco Javier. Juan el Bautista, una aproximación al profeta del desierto. PPC. Madrid, 2020. BERMEJO RUBIO, Fernando. La relación de Juan el Bautista y Jesús de Nazareth. Trotta. Madrid, 2011. ALVAREZ VALDES, Ariel. Enigmas de la vida de Juan Bautista. San Pablo. Buenos Aires, 2012.

8 Marcos 1: 4

9 Marcos 1: 9

10 PIKAZA IBARRONDO, Xabier. Evangelio de Marcos: la Buena Noticia de Jesús. Verbo Divino. Estella, 2011. SICRE, José Luis. El evangelio de Marcos: comentario litúrgico al ciclo B y guía de lectura. Verbo Divino. Estella, 2020.

11 Marcos 1: 10-11

12 Isaías 42: 11

13 Hechos 10: 37-38

14 Isaías 42: 6-7

15 BOFF, Leonardo. El cuidado esencial: ética de lo humano, compasión por la tierra. Trotta. Madrid, 2002.

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